Desnud Arte: Raymond Voinquel

Raymond Voinquel (1912-1994) Fotógrafo francés nacido en Fraize en los Vosgos. Hijo de Georges Voinquel, carnicero y Augusta Saleur. Es bisnieto de un diseñador de los talleres de imaginería de Épinal. Asistió a la escuela municipal hasta 1921, tras lo cual ingresó como becario en la escuela privada Saint-Joseph en Dijon, luego en el colegio privado La Malgrange en Nancy de 1925 a 1926. Para su comunión en 1925, se le ofreció una cámara desde la que toma sus primeras fotografías. Sus padres se separaron en 1927 y siguió a su madre que se instaló en París. Atraído por el cine, trabaja en películas de Jean Grémillon y Henri Fescourt antes de ser llamado a filas y asignado al servicio de filmación del ejército.

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Durante la Segunda Guerra Mundial ingresó como retratista en el prestigioso ” Studio Harcourt” , obteniendo el privilegio de firmar sus fotografías de muchos retratos de actores y estrellas de cine. Al mismo tiempo, practica la fotografía de moda y, durante sus paseos por París o sus viajes, investiga el paisaje, en particular el paisaje nocturno envuelto en una atmósfera misteriosa. Pero también se dedicará a la fotografía de desnudos masculinos. Louis Jourdan y Jean Marais posarán desnudos para él. Rendirá homenaje a Miguel Ángel a través de otras fotografías de desnudos masculinos. En 1941, fotografió a deportistas en el estadio de Burdeos.

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Raymond Voinquel es ante todo un fotógrafo de cine. Su obra rica y variada va mucho más allá del cine. Atípico, pasa fácilmente del retrato, del desnudo masculino a los paisajes que hizo por su propia cuenta. Apasionado del dibujo y la pintura, se mimetiza con el mundo bohemio del espectáculo. Toma fotografías que se utilizan para promocionar películas, fotografías que solo le interesaban si podía cambiar algo. Estos fueron realizados en el escenario o no y según su propio proceso de creación. Trabaja en el paisaje nocturno aureolado con siempre su sentido de la iluminación. Las mujeres y los hombres no reciben el mismo trato. Por mucho que la mujer sea deificada por la luz, ésta hace que el hombre parezca terriblemente terrestre. Amante de la belleza, Voinquel también desarrollará una visión moderna del cuerpo masculino que lo convertirá en el precursor de muchos fotógrafos contemporáneos.

Niega la existencia de un estilo Harcourt. Para él, lo importante es conocer a la persona que estás fotografiando para poder dar un resultado más cercano a la realidad, a la verdad. También tendrá un bar en una habitación vacía donde tomaría una copa con los que tenía que fotografiar para conocerse.

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También fue un fotógrafo fascinado por la belleza del cuerpo masculino, los hombres son elegantes, enigmáticos y hermosos mientras que las mujeres son distantes, inaccesibles, gentiles, sensuales. Varones o andróginos, los cuerpos fotografiados por Voinquel tienen ese carácter de perfección soñada que encontramos en sus retratos. Construye sus fotografías, gracias a la ciencia de la iluminación, la luz siempre se dosifica hábilmente con gran sutileza, para permitir que los desnudos emerjan de la oscuridad, para esculpir cuerpos y suavizar sus contornos y formas. Amante de la belleza, maestro de la luz, Raymond Voinquel ha construido un estilo, una obra donde la realidad se ha convertido en el espejo de sus sueños, un sueño fotográfico atormentado por la belleza efímera de rostros y cuerpos.

Fuente: Les grands photographes du 20 eme Siècle (texto original en francés).

Nota: Haciendo clic sobre cualquiera de las imágenes puedes visualizarlas en sus tamaños originales, en modo “pase de diapositivas”.

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La generación glamour y Raymond Voinquel.

Cantarriján y el legado de Bruckner

Hoy, investigando un poco sobre la historia del nudismo en general y la de Cantarriján en particular, he podido retrotraerme hasta los mismos albores del nacimiento del nudismo “legalizado” en nuestro país. Espero que ésta historia que os narro hoy, la encontréis tan interesante como a mi me ha resultado el conocerla.

Mucho antes de que el naturismo se autorizara en las primeras playas de nuestro país, mucho antes de que el nudismo se llegará a regular internacionalmente y que dejara de ser perseguido, o incluso penado, por las leyes de la época, la gente ya acudía a Cantarriján para bañarse y tomar el sol desnuda.

La limpieza de sus aguas, el estar lejos de la carretera y, además, tener varios obstáculos naturales que impedían la vista desde el exterior, hacían de ella una playa idónea para ésta práctica.

Los tiempos oscuros que precedieron y que se recrudecieron durante la Guerra Civil Española, vetaron todo recuerdo de libertad. El pensamiento nudista, como otras muchas ideas liberales surgidas de la sociedad de la época, se hizo impensable de practicar o, ni tan siquiera, de mencionar. Cantarriján quedó en silencio. Tanto, como las voces que un día rieron y disfrutaron en sus arenas.

Mucho tuvo de pasar en nuestro país hasta ver el final del Régimen franquista y permitirse la llegada de la Democracia a España.

Branco Bruckner, un ingeniero agrónomo yugoslavo nacionalizado español, y funcionario del Ministerio de Agricultura, fue una de esas mentes, pioneras y poco reconocidas, que surgieron con la llegada de un nuevo periodo de luz y libertad.

Apoyado por la FNI (Federación Naturista Internacional) abanderó el movimiento nudista en Andalucía, creando en marzo de 1978 (pocas semanas después del nacimiento de la FEN) su primera asociación regional oficial, ANA (que así se llamaba por aquel entonces la Asociación Naturista de Andalucía).

Pocas personas han hecho tanto en tan poco tiempo por el nudismo.

Una vez regulada en España la práctica del nudismo mediante una orden ministerial, Bruckner conseguía que se inaugurara en la provincia de Almería el primer camping naturista de la Península (Las Palmeras) y, muy poco tiempo después, comenzarían las obras de lo que hoy es Costa Natura, en Estepona, el primer complejo nudista del país, adelantándose así a la imparable irrupción en España del naturismo.

Cuando el verano de 1982 tocaba a su fin, el Gobierno Civil de Granada remitía al Ayuntamiento de Almuñécar una nota mediante la cual autorizaba oficialmente, a la playa de Cantarriján, la práctica del naturismo. Primero, sólo en un área delimitada y más tarde, en toda su extensión.

El logro fue de Bruckner y de su Asociación Naturista, quien vio en Cantarriján el paraíso que hoy todos sabemos que es y que luchó con todos sus medios, para que no se construyeran en ella las 500 viviendas vacacionales que, en pleno boom turístico surgido tras la Transición Española, se había proyectado construir casi a pie de playa.

En ésta tarde fría y lluviosa de marzo, sentado en un ordenador que acusa ya el paso del tiempo, y a casi 36 años de su logro para nuestra playa, éste cantarrijano quiere dar las gracias a Branco Bruckner por ser un referente indispensable del nudismo en España, por hacernos ver la importancia de estar asociados y unidos por una misma causa común. Que la lucha por conseguir lugares donde el nudismo esté presente, sigue siendo importante.

Que no hay que acomodarse en la pasividad y que lo de “nudista” no sea un mero adjetivo que adorne el nombre de una asociación.

Pero sobre todo, quiero agradecerle el volver a recordarme que Cantarriján no debe perder lo que un día él ayudo a conseguir que fuera: Una de las primeras playas naturistas autorizadas y reconocidas a nivel nacional en un paraje, hoy, protegido por Leyes y ordenanzas estatales.

Fuente: Asociación de Amigos de la Playa Nudista de Cantarriján (AAPNC).

Nota: En julio de 2005 publiqué en la antigua web Lugares Naturistas, y dentro del apartado Documentos sobre Naturismo, los primeros 18 capítulos de lo que iba a ser una “Historia del Naturismo en España” según la visión personal de Branco Bruckner, que desgraciadamente no finalizó, pues en Mayo de 2005 falleció sin terminarla o sin que haya constancia de que ésta se terminara. Para su consulta, descarga o lectura, aquí se encuentra el documento íntegro en formato pdf, recuperado de los archivos de la antigua web.

Información relacionada:

Los primeros baños en pelotas en las playas andaluzas.
Branco Bruckner.

La historia del naturismo: La segunda guerra mundial

La elección de Adolf Hitler, en 1933, fue seguida por una serie de prohibiciones, en particular en lo que respecta al naturismo, que consideraba uno de los peores peligros que amenazaban la cultura y la moral alemanas.

Hermann Goering luego dijo: “El naturismo elimina la modestia natural de la mujer y priva a los hombres de todo respeto por las mujeres, socavando así los cimientos de cualquier cultura digna de ese nombre”.

Por decreto del 3 de marzo de 1933, Goering prohibió toda natación y otras actividades al aire libre en el estado de desnudez en territorio alemán. La mayoría de las publicaciones y revistas naturistas se destruyen. El antinaturismo de los nazis es aprobado por el Papa Pío XI.

La policía nazi se encarga de cazar naturistas para destruir su movimiento y confiscar sus tierras. Varios son encarcelados, deportados. Las organizaciones naturistas, supervisadas muy de cerca, intentan continuar a pesar de todo en la clandestinidad. Las ligas de movimientos juveniles, como los Wandervogel, se disuelven e integran en las Juventudes Hitlerianas.

Hans Suren, nombrado inspector de educación física en la dirección del servicio laboral, trae un nuevo concepto: la educación física diferenciada según las razas, que está completamente en línea con la ideología nazi. Autor del libro Mensch und Sonne (El hombre y el sol), particularmente apreciado por Hitler, Suren aboga por un naturismo nacional, donde el concepto de pura raza germánica se resalta a través del ejercicio físico y la desnudez. Esto obliga a cada individuo a mantener su cuerpo desde una perspectiva eugenésica comienza el culto a la belleza.

Los nazis quedarán convencidos por el discurso que algunos naturistas como Suren han adaptado a su ideología. En 1935, algunos terrenos fueron devueltos a los naturistas, lo que les permitió practicar deporte y tomar el sol en el dispositivo más simple. Pero el precio a pagar fue la sumisión total al régimen nazi. Al adoptar los principios de la selección racial, los naturistas propagaron sin saberlo los ideales nazis.

A pesar de todo, no fue hasta 1942 que el régimen decidió legalizar el naturismo. El baño desnudo vuelve a estar permitido: se publica un nuevo decreto que autoriza a los naturistas a desvestirse en las playas o en las orillas de los lagos, siempre y cuando estén seguros de que nadie los verá.

Después de la Segunda Guerra Mundial, asistimos al resurgimiento de muchas asociaciones naturistas. Rechazaron muy enérgicamente los excesos impuestos por el régimen nazi, y además hicieron evolucionar su proyecto de reforma cultural y social hacia una práctica del naturismo especialmente reservada para los momentos de ocio y esparcimiento.

Fuente: Naturisme.com (texto original en francés).