El nudista

Raúl mira absorto a una pareja desnuda en la playa. Con sólo diez años y exento de todo tipo de prejuicios comprende la simbiosis entre el cuerpo humano y la naturaleza.

El tabú que representa la desnudez se convierte en un lastre para Raúl, que debe despojarse de la visión sórdida que le han inculcado para alcanzar su meta: ser nudista.

Cortometraje el nudista:

VII Premio Europeo Universidad de Sevilla de Cine, Festival de Cine Europeo de Sevilla (2014).

Más información: http://twitter.com/el_nudista

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El nudista: Dossier del cortometraje.
Sobre el cortometraje “El nudista”.

Aproximaciones al desnudo masculino en el cine

¿Cuántas veces has visto un desnudo masculino en la pantalla grande? La lista de actores que han tirado las ropas a un lado para cumplir con las exigencias del guión no es muy larga, en comparación a la femenina, pero ellos han demostrado que pueden mostrarse como adanes en el paraíso. El desnudo es intrínseco al arte y no podía estar ausente en el cine.

Algunos actores empezaron a mostrar la piel tímidamente, con recato y pudor sobre todo teniendo en cuenta que en los inicios de la industria cinematográfica los grandes estudios rechazaban un desnudo frontal de hombres, a diferencia de sus pares mujeres. El écran ha servido para que el erotismo, la pasión y el amor se develen por completo y los actores no han sido ajenos a demostrarlo.

¿Por qué la censura? ¿Todo desnudo masculino es trasgresor? ¿Para el espectador promedio es más fácil ver un desnudo femenino que uno masculino? Las respuestas son el machismo, los prejuicios y tabúes mezclados con la moral religiosa de un público conservador frente a las libertades sexuales. En el cine la igualdad en el destape se ha producido más rápido que en la TV donde los espectadores han tenido que esperar al año 2015 para ver en la serie #TheAffair un pene, en la cadena ShowTime en un horario más estelar. Ya el actor Kevin Bacon, quien también figura en nuestra lista, creó el hashtag #FreeTheBacon en protesta por la falta de desnudos masculinos en cine y televisión reclamando por la desigualdad en el desnudo.

Todos hemos sido testigos de cómo el cuerpo femenino ha sido objeto de deseo de muchos espectadores durante décadas y se ha mostrado con gran naturalidad, sin tanto revuelo ni escándalo ¿Por qué tanto aspaviento frente al desnudo masculino? ¿Es más comercial ver el cuerpo de una mujer que de un hombre? Directores de avanzada para su época como el italiano Pier Paolo Passolini “Teorema“, “El decamerón“, “Saló“, Ken Russell “Mujeres enamoradas“, “Los demonios“, Derek Jarman “Sebastiane“, Paul Morrissey “Heat“, “Trash” o James Ivory “Una habitación con vistas“, “Maurice“, no tuvieron inconveniente alguno para enseñar totalmente desnudos a sus protagonistas.

El cine europeo fue siempre más liberal y avanzado, siendo así que algunos directores se atrevieron a mostrar no solo desnudas a las actrices sino también a los actores en escenas muy eróticas sobretodo a partir de los setenta con el advenimiento de la revolución sexual. Gerard Depardieu en Francia o Fabio Testi en Italia se erigieron como los auténticos sementales de carne y hueso, símbolos sexuales que no dudaron en desvestir más que su alma para gozo de sus fans.

Cine europeo como el de Bernardo Bertolucci, Lars Von Trier, Paul Verhoeven, Danny Boyle, Tinto Brass, Pedro Almodovar o Eytan Fox es prueba irrefutable que el cine y el desnudo van de la mano dentro del universo de sus autores. Sin embargo, existen algunos actores americanos que se han atrevido a desafiar los cánones, tal es el caso de Richard Gere “American Gigoló“, William Petersen “Vivir y morir en L.A.“, Russ Meyers “Vixen“, Harvey Keitel “Teniente corrupto“, “El piano“, Bruce Willis “El color de la noche“, Jude Law “El talento de Mr. Ripley“, Edward Norton “American History X“, Peter Sarsgaard “Kinsey“, Kevin Bacon “Juegos salvajes” o Geoffrey Rush “Quills“.

Bernardo Bertolucci nos entregó a inicios de los años ochenta una hermosa película en la que dos actores de peso en su mejor momento Robert De Niro y Gerard Depardieu en “Novecento” se masturban juntos. En esta década “Ken Park” co-dirigida por Larry Clark, mostró una fabulosa escena de onanismo en la que un chiquillo se excita oyendo los gritos de las jugadoras en un partido de tenis femenino. Y los actores de “¿Hacemos una porno?” no se quedaron atrás.

Después de la dictadura de Franco el cine español se destapó y es uno de los que más ha retratado al cuerpo masculino con o sin connotaciones sexuales libre de censura alguna, títulos los hay de sobra: “El perro” de Antonio Isasi, “Arrebato“, de Iván Zulueta, “Lucía y el sexo” de Julio Medem, “La distancia” de Iñaki Dorronsoro, “Jamón, Jamón” de Bigas Luna, “Más que amor, frenesí” de Alfonso Albacete y Miguel Bardem, “Novo” de Jean-Pierre Limosin, “El crimen de Cuenca” de Pilar Miró, las películas de Eloy De la Iglesia “Colegas“, “Navajeros“, “El diputado“, “Los novios búlgaros“, Almodóvar “La ley del deseo“, “Carne trémula“, “Y tu mama también” de Alfonso Cuarón.

Ya en el presente siglo filmes como “Watchmen” (2009), uno de los personajes el Dr. Mahanttan (Billy Cudrup), se pasea por la película totalmente desnudo mostrando sin pudor sus atributos digitales, un filme de Zack Snyder que hizo polémica al mostrar un pene aunque azul de forma explícita en una producción apta para todos los públicos. En el plano psicológico ¿Acaso el rechazo al desnudo masculino en el cine se deba al hecho de que esos cuerpos armoniosos no se parezcan en nada los nuestros? ¿Miedo a ciertos deseos homoeróticos reprimidos?

Tradicionalmente se nos ha enseñado que el desnudo femenino si nos puede contar o decir algo, transmitir una sensación, hacernos sentir la belleza pero ¿y el cuerpo masculino solo perturba? Sería bueno que como primer paso reconozcamos la belleza de un hombre en el más puro concepto de su aspecto físico y estético, tal vez algo difícil para el público heterosexual machista aunque no en el segmento de la diversidad sexual y las mujeres.

Fuente: larevistadiversa.blogspot.com

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Fin del tabú: el desnudo masculino llega al cine.

Diary of a Nudist

Diary of a Nudist (1961) película documental de temática nudista, trata de un editor de periódico, Arthur Sherwood, que estando en un viaje de caza se tropieza accidentalmente con una colonia nudista en el bosque. Él, muy sorprendido por ésto, decide enviar a la reportera Stacy Taylor a la colonia nudista para que puede escribir un reportaje contrario al nudismo. Sin embargo, para su sorpresa, descubre que Stacy le gusta el estilo de vida nudista y escribe algunos artículos muy positivos sobre sus experiencias, que no sientan bien a Arthur. Éste decide entonces unirse a la colonia el mismo y escribir su propia historia.

Doris Wishman, nudismo, sexploitation, pornografía

Doris Wishman, estadounidense (Nueva York 1912 – Miami 2002) fue directora, guionista y productora de cine. Comenzó su carrera cinematográfica de forma temprana. Aunque contaba con algún familiar en una compañía de producción, desde el principio tuvo muy claro entrar en el negocio del cine por su cuenta.

La legislación vigente en su país permitía mostrar desnudos en el cine si éstos formaban parte de un contexto documental.

Nude on the Moon (1961)
Nude on the Moon (1961)

En este contexto, su primer largometraje de factura nudista fue Hideout in the Sun en 1959, y se filmó en un centro nudista. Después llegaría Nude on the Moon (1961), que fue prohibida en el estado de Nueva York pues se trataba de una película de ciencia ficción, que según la junta de censura nada tenía que ver con desnudos en un entorno de una colonia nudista.

Carteles de las películas de Doris Wishman.
Carteles de las películas de Doris Wishman.

Durante los años sesenta la revolución sexual, los hippies y la guerra de Viet-Nam dieron como resultado una explosión de cine conocido como sexploitation, una zona límite entre la pornografía dura y la blanda. Muchos son los títulos que conforman este movimiento cinematográfico. Para entonces Doris, cineasta autodidacta, era una bella mujer casada e interesada en el nudismo que la llevara a realizar ocho films entre 1960 y 1964 sobre este tema. Entre esos títulos se encuentran Diary of a Nudist (1961) Blaze Starr Goes Nudist (1962) y Gentlemen Prefer Nature Girls (1962), realizadas éstas en centros o colonias nudistas de Pennsylvania y Florida.

Doris Wishman
Doris Wishman

Doris Wishman no resultaba especialmente simpática entre los colectivos nudistas de la época en su país, aunque siempre intentaba y conseguía cooperación entre los directivos de los campamentos o centros nudistas para llevar a cabo sus proyectos cinematográficos.

En este sentido, la Federación Naturista Internacional (INF) no era optimista acerca de la utilidad de las películas de temática nudista. En su congreso de 1962 se pidió a las organizaciones nacionales de nudistas en Europa y América del Norte desvincularse de todas las empresas comerciales que tienen como objeto hacer películas nudistas. La INF afirmó que las películas “eran de poca utilidad para el movimiento” -incluso lo perjudican pues esas películas por lo general son clasificadas como “x”- películas de contenido sexy y/o sexual.

Bad Girls Go to Hell (1965).
Bad Girls Go to Hell (1965).

Su apreciación del desnudo femenino y la atmósfera tautológica reinante inspiraron a Doris a dirigir sus films en dirección al género sexual con los medios técnicos que contaba en aquellos momentos, su sentido de la estética y su dramatúrgia personal. Bad Girls Go to Hell (1965) es una de sus films más conocido y el más representativo del sexploitation en su filmografía. Realizado bajo el seudónimo de Louis Silverman, narra la historia de una chica que huye a la gran ciudad después de haber asesinado a su violador y termina víctima de los abusos sexuales propios de la metrópolis. En este film, como en muchos otros, Doris contó con la colaboración del director de fotografía C. Davis Smith.

Más tarde en su carrera, después de un largo periodo de trabajo en el género sexploitation, Wishman realiza un para de películas pornográficas como Satan Was a Lady (1975) y Come With Me, My Love (1976) ambas protagonizadas por la estrella porno Annie Sprinkle.

En los años 80, interesada en formar parte de la locura de las películas slasher Wishman decidió hacer su propia película del género titulada A Night to Dismember (1983), tras el fracaso de ésta se mudó a Florida a mediados de los 80, donde trabajó en una tienda de lencería, donde permaneció hasta su muerte en 2002, y donde recibió homenajes de sus seguidores incondicionales.

Fuentes: Libro Cinema au naturel. A history of nudist film (fragmento). Autor: Mark Storey. Editorial Naturist Education Foundation 2003 y laimagenrota.blogspot.com.es