Efímero Todo Naturismo

En la primavera de 1997 se ponía a la venta el número 1 de la revista Todo Naturismo, una publicación lujosa, tamaño din a4, con 52 páginas, la mayoría impresas a todo color y con un interesante y variado índice de contenidos y/o artículos, además de una información bastante completa (dentro de lo que había por entonces) de aquellos lugares playas, campings, pantanos, ríos, etc. de uso nudista.

En el otoño-invierno de 1999 salía a la venta el número 10 de esta publicación y con ello se ponía fin a la salida de nuevos números, terminando así esta efímera aventura editorial, y me atrevo a llamarla así pues poco duró en el mercado dicha revista dirigida principalmente al colectivo nudista.

Algunos de los contenidos de Todo Naturismo.

¿Por qué desapareció tan rápidamente del mercado Todo Naturismo? Pues en su momento ésta era una pregunta difícil de responder, algo que todavía sigue siendo así, agravado con el hecho de que el paso del tiempo hace más complicado conocer las causas del cese de su publicación. Hay muchas historias y rumores al respecto aunque no está nada claro porque se dejó de publicar.

Pienso que una de las causas pudo ser su elevado precio, 750 de las antiguas ptas. por ejemplar, teniendo en cuenta que Todo Naturistmo tenía un nicho de mercado muy específico y minoritario, y que publicaciones de esa década como Lecturas (250 ptas.) 10 Minutos (150 ptas.) o la mítica Fotogramas (450 ptas.) tenían unos precios bastante más bajos siendo de temáticas más generalistas, pues no es de extrañar que las ventas de Todo Naturismo fuesen mínimas.

No obstante, sería interesante conocer porque realmente esta publicación española, única en su género cuando salió al mercado, no pudo tener continuidad más allá de esos escasos 10 números.

Juanjo Lagal

Boat Tracker

No siempre el nudismo se ha practicado voluntariamente como una opción personal y agradable o placentera, en ocasiones ha sido obligado y necesario debido a las condiciones del trabajo a realizar, durísimas como en esta ocasión, las que obligaron a realizarlo en completa desnudez.

Durante 200 años, el boat tracker fue una profesión que realizaban los hombres del pequeño poblado chino de Xitan, a orillas del Wujiang, uno de los grandes tributarios del río Yangtsé.

Antiguamente, este caudal de agua era el vehículo perfecto para el comerciante naval: los barcos transportaban sal, vestimenta y azúcar, entre otros productos, a la provincia de Sichuan, y esta a su vez enviaba a Shangái madera y aceite a través de la red fluvial.

Para este intercambio comercial se utilizaban embarcaciones de madera muy sencillas que eran incapaces de proseguir la ruta cuando penetraban en las impresionantes Tres Gargantas del río Yangtsé. Sus bravías aguas hacían que los barcos perdieran el control y encallaran.

Para conducir las embarcaciones por esta barrera topográfica nació el oficio del boat tracker, hombres que, ayudados de cuerdas, cargaban todo el peso del barco sobre sus hombros desnudos. El terreno montañoso por el que debían andar era tan abrupto que se desnudaban completamente para evitar así que la ropa les molestara. Solo portaban unas sandalias para moverse por las rocas y no resbalar.

Tras casi dos siglos realizando el mismo recorrido, las cuerdas han dejado una marca visible en la propia roca. En la actualidad, los ciudadanos de Xitan celebran una vez al año la “Ceremonia del Adiós”, en la que realizan una demostración de aquel trabajo.

Fuente: muyinteresante.es

El David de Miguel Ángel, concepto y simbolismo de una de las más bellas esculturas del mundo

Cuando nos referimos a alguien como “un hombre del Renacimiento” queremos decir que es polifacético, que destaca en varias áreas o varias artes, porque así fueron los grandes artistas del S. XVI, una de las épocas doradas de la historia del arte, y así fue uno de los genios más importantes del mundo, el irrepetible Miguel Ángel.

De entre todas las grandiosidades que Miguel Ángel ha aportado al arte, una de las más destacadas es el “David“, uno de los mejores ejemplos, junto al “Moisés” y a “La Piedad“, de la maestría que tenía esculpiendo en mármol, en el uso de las proporciones y en el conocimiento de la anatomía.

El “David” es un auténtico símbolo, a nivel histórico y mundial, del esplendor artístico y humanístico que se vivió en aquella época.

Creada en un sólo bloque de mármol entre 1501 y 1504 estaba destinada a ser ubicada en el techo de la Catedral de Santa María del Fiore en Florencia, pero sus casi seis toneladas de peso hicieron imposible levantarla por lo que se trasladó al Palazzo della Signora hasta que se reubicó de manera definitiva a la Galleria dell´Academia en 1873.

Representa a la figura bíblica del David que acabó con el gigante Goliat con una honda, simbolizando el triunfo de la maña sobre la fuerza, la valentía y la perseverancia.

Su perfecta y detallada anatomía y su postura en “contraposición” son ejemplo de los cánones de belleza que se veneraban en la época; las venas de las manos reflejando la tensión antes de la lucha, los pies, los músculos y el gesto de la cara dan cuenta de los increíbles dones de Miguel Ángel y de su dominio en todas las disciplinas artísticas.

Su altura, de más de cuatro metros, aunque es debido a la ubicación que iba a tener en un principio, para que pudiera ser visto desde cualquier punto, ha terminado por aportar grandiosidad estética y conceptual a la estatua.

Existen varias réplicas de la obra repartidas por el mundo, en Nueva York o Marsella; una de las más notables es la copia en yeso en el “Victoria & Albert Museum” de Londres.

Fuente: culturainquieta.com

Nota: Haciendo clic sobre cualquiera de las fotografías puedes visualizarlas en sus tamaños originales, en modo “pase de diapositivas”.

Así es la vida de la Familia Arcoiris

Como dicen algunos de sus miembros, son “la mayor no organización de no miembros del mundo”.

Guatemala, en Alta Verapaz, reunión mundial Arcoíris, noviembre 2012

Los encuentros del movimiento Arcoiris son celebraciones utópico-anarquistas new age; eventos en los que los principales protagonistas son la libertad, el amor y la armonía y en los que cualquiera que desee participar es bienvenido. No importa quién seas o de dónde vengas, allí puedes disfrutar de libertad sin necesidad de dar explicaciones. Este acontecimiento surge como un intento de crear un mundo sin trampas, autoridades ni organizaciones en el que podamos ser nosotros mismos.

Este movimiento nunca ha existido como institución formal. Entre ellos se denominan “hermanos y hermanas” y se consideran la “Familia del Arcoiris“.

El movimiento del Arcoiris nació en los EE.UU a principios de la década de 1970, una época en la que empezó a desarrollarse una importante conciencia colectiva. Por todo el mundo surgían tensiones derivadas de problemas sociales como la sexualidad, los derechos de la mujer, las formas de autoridad tradicionales, la experimentación con drogas psicoactivas y las distintas y muy diversas interpretaciones del sueño americano. Poco a poco se iba creando un tejido social distinto y descentralizado, elaborado con el hilo de la cultura hippie, la revalorización de la vida rural, las enseñanzas espirituales de los indios americanos, el misticismo oriental y la sabiduría callejera de los vagabundos.

En 1972, más de veinte mil personas se reunieron en Colorado para rezar por la paz mundial. La intención era celebrar un acontecimiento único e irrepetible en todo el mundo, un encuentro de cuatro días en algún lugar remoto y salvaje para rezar y meditar sobre la forma de cambiar el mundo.

El cuarto día, la policía intervino para disolver la concentración, pero los participantes marcharon hacia los agentes en una procesión de color. Incapaces de contener a las masas, las autoridades se vieron obligadas a mantenerse al margen.

Guatemala, en Alta Verapaz, reunión mundial Arcoíris, noviembre 2012

Así, la primera concentración del Arcoiris se celebró con éxito, movida por el poder de la unión y las drogas psicodélicas. Al año siguiente, y sin ningún tipo de planificación previa, se celebró un nuevo encuentro en Wyoming, dando así comienzo a una tradición que se repetiría anualmente.

Entre los miembros del movimiento corre un rumor según el cual las concentraciones cuentan con el reconocimiento de los ancianos de la tribu de los hopis, indígenas americanos de los que se decía que habían acudido al encuentro de Wyoming con el mensaje de que el movimiento Arcoiris constituía la realización de una profecía de los nativos americanos:

“Cuando la tierra sea devastada y los animales agonicen, llegará una nueva tribu de muchos colores, clases y credos, y con sus actos lograrán que la tierra vuelva a ser verde. Se les conocerá como los guerreros del arcoiris. Se dejarán el pelo largo y hablarán del amor como la fuerza sanadora de los Niños de la Tierra. Buscarán nuevas formas de entenderse a sí mismos y a los demás. Lucirán plumas y cuentas y la cara pintada… Aprenderán a caminar por la Madre Tierra restaurando el equilibrio y reformularán la idea del jefe blanco…”.

La profecía reflejaba a la perfección el talante idealista de la generación de esa época y se convirtió en la piedra angular de la ideología del movimiento Arcoiris, cuyos miembros empezaron a referirse a sí mismos como Guerreros del Arcoiris.

Guatemala, en Alta Verapaz, reunión mundial Arcoíris, noviembre 2012

Desde entonces, todos los años se celebran encuentros en distintos lugares representando la espiritualidad y la evolución consciente y practicando el no mercantilismo, convencidos de ser la tribu que finalmente salvará el planeta.

Al cabo de veinte años, se descubrió que la profecía había sido escrita por personas no nativas como parte de un programa evangélico cristiano con el que se pretendía combatir la espiritualidad de los nativos americanos. Muchos miembros de la Familia del Arcoiris todavía no han podido reponerse de este hecho.

La primera vez que oí hablar del movimiento fue hace ocho años, mientras viajaba por Europa haciendo autostop. Me recogieron unos hippies italianos que me hablaron de aquel lugar en el que no había normas ni dinero y en el que todo el mundo era libre durante un mes.

En aquel entonces era muy difícil encontrar información en internet al respecto. Recuerdo haberme suscrito al boletín de noticias de un sitio web de aspecto cutre en el que se anunciaba que el próximo encuentro europeo del Arcoiris se celebraría una noche de luna nueva en agosto de 2008 en Serbia y que, tan pronto como los exploradores hubieran encontrado un lugar apropiado, se procedería a enviar por correo electrónico la invitación con las indicaciones. Unas dos semanas antes del evento, recibí la imagen escaneada de una postal escrita a mano en la que aparecía un mapa cubierto de motivos florales psicodélicos y corazones y las palabras “te damos la bienvenida a casa”.

México, Palenque, encuentro global de las tribus Arcoíris, Diciembre 2012 – Enero 2013

Generalmente, los encuentros se celebran en zonas remotas cercanas a alguna fuente de agua fresca y con espacio suficiente para albergar a dos mil personas. La ciudad más cercana suele estar a entre diez y treinta kilómetros del lugar. Una vez en la zona, hay que caminar por senderos en busca de señales que indiquen el camino, como cintas de colores atadas a los árboles o pilas de piedras. Después de cuatro horas caminando por senderos, finalmente llegué a mi destino y quedé abrumado. La primera impresión fue demasiado para asimilarlo todo. En cuanto salí de la espesura, todo el mundo se acercó a abrazarme, gritando “bienvenido a casa” y “te queremos”. La mitad de ellos iban desnudos; había grupos de hippies entonando canciones dedicadas a Krishna y otros bailaban al ritmo de la percusión. Alguien me pasó un porro, marcando el comienzo de lo que sería una vorágine de locura en la que me vi sumido durante tres semanas.

Guatemala, en Alta Verapaz, reunión mundial Arcoíris, noviembre 2012

Cuesta imaginar un entorno más idílico que aquel. No existe utopía más utópica, de la que disfruté cada momento.

Muchos de los asistentes al encuentro son personas que intentan llevar una vida al margen de la norma y se sirven de estas celebraciones para reunirse con personas afines. Efectivamente, el caleidoscopio de caracteres que uno se encuentra es tan diverso como el mismo arcoiris. Además de los hippies y los nómadas tradicionales, también acuden muchos anarquistas, músicos, artistas de circo, hackers, profetas autoproclamados y cientos de personas con la mente muy lejos de allí.

No hay ningún escenario principal ni un programa de eventos; todo sucede de forma espontánea y parece que el propio entorno genere un espectáculo continuado en el que se mezclan todos estos personajes.

Nadie se erige como líder, no hay organización, precio de entrada ni electricidad, y no existe ninguna norma aparte de la del “respeto pacífico”. Todo el mundo es responsable de sus actos y colabora con los demás en lo que sea que la inspiración les haya llevado a trabajar, ya sea la exploración de un lugar o la construcción de las cocinas, la organización de los alimentos y el material de primeros auxilios, etc.

México, Estado Oaxaca, reunión regional mexicana, marzo de 2013

Dado que se desaconseja el comercio, el dinero se recolecta mediante donaciones voluntarias durante todo el encuentro; así, se pasa el “sombrero mágico” después de las comidas para que quien quiera pueda hacer donaciones, que irán destinadas a la compra de comida y otros artículos para el campamento. La premisa es sencilla: todo el mundo recibe lo mismo y da lo que puede. Además de la labor de los que se encargan de que el evento sea posible, también se celebran varios talleres de música acústica, percusión, baile, drogas psicodélicas consejos, yoga, tantra, meditación, circo…

Los encuentros del Arcoiris se celebran en todo el mundo y, tan pronto como uno toca a su fin, se celebra un consejo en el que se decide el lugar para la celebración del año siguiente. Siempre hay voluntarios que se prestan a reconocer la zona en busca de una buena ubicación y empezar a establecer la base. Los encuentros tienen una duración de un mes y su inicio coincide con la luna nueva. El número de asistentes oscila entre los cincuenta, cuando se celebran en zonas poco accesibles, y los cinco mil, en Europa, o los treinta mil en EUA.

Fuente: vice.com Autor y fotógrafo: Denis Vejas.