1952: Primera película naturista francesa

En agosto de 1952, el director Michel d’Olivier rodó una película sobre la Ile du Levant, basada en un guión de Jean-Albert Foëix. Titulada «Filles d’Eve», con tres actrices principales, es la primera película naturista francesa. La revista Ciné-Beauté le dedicó un número especial.

“Tres chicas guapas, Gisèle, Flore y Béatrice, pasan sus vacaciones con los naturistas de Ile du Levant. Son recibidos allí por Bigote, el amable guía de la isla». Este es el tema de la primera película naturista francesa destinada a promover este arte de vivir, y producida en agosto de 1952 por Michel D’Olivier (película de Carmina), a partir de un guión de Jean-Albert Foëx, un gran conocedor del tema.

Para la ocasión, la revista Ciné-Beauté, editada por ediciones SECTI, publica un número especial ricamente ilustrado y comentado durante unos meses. También nos enteramos de que este cortometraje (23 minutos) fue «filmado íntegramente en la Ile du Levant, con la participación exclusiva de naturistas, buceadores y pescadores levantinos» incluidas las tres actrices principales Gisèle Pavard (Gisèle), Flore Rousseau (Flora) y Francia Titán (Pat).

Nótense también, en los papeles principales, Raymond Adout (Bigote) y Robert Marcot (Marco) junto a Robert Lauzanne, Pierre Catzeflis, Josiane, Geneviève, André, Natacha, Jeannot, Peter O’Brian y la niña Minique (2 años ). Las imágenes son de Louis Felix (en cámara) y los fotogramas de Jean y Robert Collomb. Serge de Sazo, otro habitual en la isla, firma la foto de portada de este número especial, y las del submarinismo.

Indicando que «la danse du sabre» fue interpretada por Flore Rousseau, la redacción precisa también, con un toque de humor, que «El vestuario se reduce al mínimo», lo que es oficial en la isla, y que «los decorados son natural, e incluso naturista».

En 23 minutos, esta película explora todos los encantos de la isla y del naturismo, la versión de 1952. Se supone que informa, siguiendo a estas tres heroínas, «la aventura naturista tal como la puedes experimentar mañana». sabiendo que “el propio elemento romántico está tomado de la fantasía que reina en la isla de Levante donde la naturaleza imita al arte y donde la verdad se burla de la ficción”. La película comienza con nuestras tres jóvenes desembarcando en el puerto “con cierta despreocupación arrastrando su equipo de campamento (…) vestidas deplorablemente como estamos en el continente donde la gente sudorosa gime bajo el peso de las convenciones del vestir”.

A continuación, recibirán la indumentaria reglamentaria de la isla: aletas de natación, gafas subacuáticas, respirador, fusil y, como única vestimenta, un mínimo. La estancia puede comenzar en la «Ciudadela del Sol», entre escapadas por tierra y bajo el mar, con prohibición de llevar pareo, aunque sea bonito, so pena de acabar «en el gniouf». También se especifica que en esta película, “una bailarina subacuática ofrece un espectáculo de gracia y belleza del que la propia foto sólo puede dar una vaga idea”.

En definitiva, un canto al sol, al mar, a la gracia ya la danza porque, dicen, “la danza es una manifestación musical y plástica típicamente naturista”. De ahí a imaginar que podríamos retomar el escenario para hacer una versión de 2022…

Fuente: Naturisme Web´Zine. Autor: Jean-Luc Bouland (Texto original en francés).

Dimitris Papaioannou

Dimitris Papaioannou, (Atenas, 1964), es un artista visual y performer griego cuya obra transita en las fronteras del teatro, la danza y las artes visuales. Comenzó a tomar interés en la danza y las artes del espectáculo mientras estaba en la Escuela de Bellas Artes de Atenas, formándose y experimentando como intérprete y coreógrafo en compañías de danza en Grecia.

Fue alumno del icónico pintor griego Yannis Tsarouchis antes de estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Atenas.

Fundador y director durante 17 años de la –ahora extinta– compañía Edafos Dance Theatre, ganó reconocimiento en todo el mundo como director creativo de las ceremonias de apertura y cierre de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y de los Juegos Europeos de Baku 2015.

Originada en la escena underground, la compañía desafió las percepciones y ganó un número creciente de seguidores dedicados. Medea (1993) marcó la transición de la compañía a los grandes teatros y se considera su obra icónica. La compañía Edafos abarcó 17 años, hasta el año 2002, y estableció su sello indeleble en la escena artística en Grecia.

Papaioannou, que también es pintor, ilustrador y dibujante de cómics, ha creado y ha sido parte de más de 40 montajes, entre los cuales destacan Nowhere (2009), homenaje a la coreógrafa y bailarina alemana Pina Bausch; Inside (2011), que consiste en una instalación teatral de seis horas y Primal matter (2012), pieza con la que volvió a aparecer él mismo sobre el escenario después de una pausa de diez años.

Su trabajo destaca y explora la naturaleza del cuerpo humano (desnudo con frecuencia en escena) de manera provocadora utilizando la performance y las instalaciones como bases de sus obras.

Considerado uno de los grandes creadores griegos de los últimos tiempos, con una puesta en escena que sorprende y lleva a la reflexión profunda sobre la existencia del hombre, Dimitris Papaioannou ha conseguido el reconocimiento de crítica y público a lo largo de 30 años de trayectoria, hecho que se ve reflejado en su último montaje, Still Life (2016).

Más información, exposiciones, porfolios, libros, biografía, etc. en su website: Dimitris Papaioannou.

Información relacionada:

En Ninguna Parte: Dedicado a la memoria de Pina Bauch.

Rudolf Nureyev fotografiado por Richard Avedon

Rudolf Nureyev, fotografiado por Richard Avedon en París, en 1961, el año en que la estrella de Kirov desertó de la Unión Soviética.

Nureyev es un icono cultural del s.XX. El lujo y el «glamour» protagonizaron la mayoría de los capítulos de su trayectoria. Sin embargo, el bailarín ruso Rudolf Nureyev tuvo una infancia asolada por el hambre y la miseria.

Su espectacular físico fue objeto de deseo para ambos sexos y su manera sofisticada de bailar le convirtió en un mito, declarado el mejor bailarín del siglo XX por una buena parte de la crítica especializada.

Considerado como “un alma solitaria”, Nureyev, de quien se decía que “rompía el aire cuando bailaba”, no sólo destacó en el ballet clásico, sino también como actor, director de cine y de orquesta.  No le bastó con “Cascanueces”, “Raymonda”, “La Bella Durmiente”, “El lago de los Cisnes” y “Romeo y Julieta”; se atrevió también a llevar a escena, en 1970, su propia versión de “El Quijote”, de Cervantes.

Estas fotografías, forman parte de una serie realizada por el monumental fotógrafo Richard Avedon, en París, en 1961.

Richard Avedon (Nueva York, 1923 – San Antonio 2004), fue uno de los fotógrafos imprescindibles de mediados del siglo XX, conocido por sus retratos y su fotografía de moda.

Un obituario publicado en The New York Times dijo de él: «Sus fotografías de moda y sus retratos fotográficos ayudaron a definir la imagen de Estados Unidos; El estilo, la belleza y la cultura del último medio siglo». Su trabajo y su mirada siempre nos fascina.

Fuente: culturainquieta.com

Nota: Haciendo clic sobre cualquiera de las fotografías puedes visualizarlas en sus tamaños originales, en modo “pase de diapositivas”.