Regreso al Edén

En 1979, una consejera del municipio de Bournemouth dijo (y The Observer reprodujo sus palabras en la sección “Frases de la semana”): “Los naturistas contaminan la playa”. La indignación de esta munícipe había sido provocada por la propuesta de que Brighton y otras playas de Inglaterra crearan oficialmente “establecimientos naturistas”.

Sin embargo, bañistas desnudos en las aguas marítimas inglesas no serían una novedad. Un colaborador del Evening Star, dijo: “Los concejales de Brighton se limitan a resucitar una costumbre que fue común en nuestras playas a lo largo de la historia, y a derogar un bando que sólo tiene un siglo de antigüedad”. Los seres humanos se han bañado desnudos en le mar desde el día en que comenzaron a bañarse.

Pero las hordas contaminadoras que con tanto temor se esperaban en Brighton no estaban formadas simplemente por personas animadas por la intención de bañarse sin cometer el absurdo acto de vestirse antes del baño, sino por “naturistas”. ¿Qué es lo que distingue a un “naturista” de un muchacho que se descalza, se quita los calzones y se mete desnudo en el mar? No es fácil definir la diferencia, pero esencialmente el “naturista” es alguien que tiene fe en las beneficiosas propiedades de la desnudez, beneficios que pueden ser de carácter físico y psicológico, antes que alguien que considera que la desnudez es cómoda, fácil y divertida, y que la practica con carácter intermitente como, por ejemplo los doukhobors, debido a que la desnudez forma parte de un más amplio conjunto de ideas. Si bien es cierto que hay precursores, el naturismo es un fenómeno propio del siglo XX. Se trata de un movimiento que está prosperando y ampliándose, y que ya ha adquirido algunas de las características propias de una subcultura.

A lo largo de los siglos siempre ha habido quienes han ensalzado los benéficos efectos de la desnudez. Incluso en la puritana Norteamérica (y puritana ha sido hasta hace muy poco), hombres como Benjamin Franklin y Thoreau alabaron la desnudez y ocasionalmente y con carácter puramente doméstico la practicaron. Pero fue Senancour, en su obra “De l´Amour considéré dans les lois réelles et dans les formes sociales de l´union des deux sexes“, publicado en 1805, quien difundió el primer manifiesto del movimiento naturista, en el que decía:

“Imaginemos un país en el que en ciertas festividades colectivas las mujeres gozaran de absoluta libertad de ir casi o totalmente desnudas. Nadarían, bailarían, caminarían, y aquellas que lo considerasen oportuno lo harían desnudas en presencia de los hombres… Semejante desnudez exigiría las pertinentes instituciones, fuertes y sencillas, y un gran respeto hacia los pactos sociales que han imperado en todos los tiempos”.

Si el alcance de estas afirmaciones se extendiera de mode que abarcara a ambos sexos, y si se añadieran unas cuantas observaciones acerca del positivo valor de la desnudez, esta declaración sería perfectamente propia de un naturista moderno.

En pleno siglo XX, el movimiento naturista representa un ideal de salud. Y no debemos sorprendernos de ello, ya que los progenitores del naturismo mencionados por casi todas las autoridades médicos.

A principios de este siglo se inició un movimiento médico que propugnaba los baños de sol, a modo de reacción contra el tradicional método de tratar a los enfermos con prácticas odiosas que los debilitaban todavía más, consistentes en sangrados mediante sanguijuelas o ventosas. También fue una nueva concepción médica, encabezada por los descubrimientos que en materia de patología efectuó Pasteur, la que llevó al convencimiento de que el aire puro y la higiene podían ser de más utilidad para recobrar la salud perdida que los medicamentos a la sazón imperantes. Este último movimiento fue una reacción contra el entorno viciado, cerrado y poco saludable, que había predominado en Europa durante siglos y que llegó a su apogeo durante el periodo victoriano. Este movimiento surgió a la par que los nuevos conceptos de higiene personal y doméstica, y sanidad colectiva. Un aspecto importante fue su nueva actitud crítica con referencia a la vestimenta. Se tuvo clara conciencia de que las modas en el vestir habían hecho caso totalmente omiso de las exigencias fisiológicas del cuerpo, y que muchas prendas comúnmente utilizadas eran perjudiciales para la salud, constituyendo a menudo ubérrimos pastos para los parásitos, en tanto que otras prendas deformaban el cuerpo y obstaculizaban sus funciones. Cuando la atención crítica se centró en las prendas de vestir y cuando comenzó a debastise ampliamente el problema de “reforma de la vestimenta”, sólo faltaba un paso para formular la pregunta de que si la total ausencia de prendas de vestir no sería acaso “el vestido más saludable”.

Las bases médicas e ideológicas del naturismo fueron establecidas antes de la primera guerra mundial, principalmente en Alemania, de modo que durante los años veinte, después ya de la primera guerra mundial, el nudismo estaba principalmente limitado a esa nación. Sin embargo, los visitantes procedentes de Norteámerica y de diversos países europeos, regresaron con informaciones acerca de las maravillas que producía el nudismo y las difundieron en sus países de origen, con lo que se dieron los primeros pasos hacia el establecimiento de centros de esta especio en diferentes partes del mundo. En Rusia y en los países escandinavos, en donde bañarse desnudo formaba parte integrante de la forma normal de vivir, esas noticias causaron poca impresión, pero en Inglaterra, Norteámeria y Francia comenzaron las campaña de hostilidad oficial y de burla por parte de los medios de difusión que, en nuestros días, todavía se dan. Muchas personas que no saben lo que es el nudismo presumen que éste está asociado con opiniones políticas extremadamente radicales. El movimiento socialista nudista de Koch, en Alemania, representa la más cercana asociación del nudismo con la política. No hay relación alguna, y si la hay será de carácter negativo, entre los nudistas y los nazis, ya que Hitler prohibió el movimiento nudista en Alemania, con las palabras: “La total exhibición del cuerpo humano es indigna, y, al mismo tiempo, cosa de mal gusto”. A partir del período hitleriano, el foco central del nudismo se desplazón de Alemania a Norteámerica e Inglaterra. En Inglaterra, el nudismo se relacionó antes con una actitud generalmente progresista que con movimientos políticos. Durante los años treinta se difundió lentamente en Norteámerica, Inglaterra y Francia, a pesar de que jamás llegó a alcanzar las proporciones que consiguió en Alemania, durante los años veinte.

Los principales rasgos del nudismo, a partir de la segunda guerra mundial, en lo tocante a su desarrollo, han sido su constante aumento y su tendencia a arraigarse en países climáticamente adecuados. En Europa, la zona más lógica en la que practicar el nudismo es, evidentemente, la de los países ribereños del Mediterráneo. Entre Perpiñán y la costa Dálmata se encuentrar ahora buen número de establecimientos nudistas, y la costumbre de bañarse las mujeres con sólo la pieza inferior del bañador se está convirtiendo en norma incluso en Portugal. Sea cual fuere el éxito que alcancen quienes pretenden formar un establecimiento nudista en Brighton, no cabe duda de que el canal de la Mancha difícilmente atraerá a tanta gente como los países ribereños del Mediterráneo, con climas que van desde el benigno al subtropical.

Fuente del texto: Libro Anatomía de la desnudez (fragmento). Autor: Paul Ableman.

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Los Doukhobors (o Dujobori), Svobodniki y Freedomites (o Sons of Freedom)

Son una de las minorías religiosas más curiosas, como los cuáqueros, los mormones o los amish. Su origen está en el Sur de Rusia y en el siglo XVIII. Basándose en algunos elementos del Cristianismo, pero rechazando la Iglesia Ortodoxa y su jerarquía, predicaban el espiritualismo, la fraternidad, la sencillez, el vegetarianismo, el desnudismo y el pacifismo, y daban especial importancia al canto. Cuando en los últimos años del siglo XIX, en una zona próxima a la frontera con Armenia, les hicieron tomar las armas para defenderse de un posible ataque del país vecino, los dujobori o doukhobors (“Luchadores espirituales”) quemaron las armas, lo que provocó las iras de los zares y una fuerte persecución. Nicolás I desterró al Cáucaso y la Transcaucasia a los que no se sometieron, y Nicolás II envió a Siberia a varios líderes del grupo. Enterado Lev Tolstoi de la situación de aquellas gentes, que a su juicio encarnaban muy fielmente los principios cristianos, se puso de su parte y destinó los ingresos obtenidos con su novela Resurrección (1899) a ayudar a los dujobori para que pudiesen emigrar a Canadá, cosa que hicieron entre 1899 y 1904, con el apoyo también de los cuáqueros ingleses. Allí se establecen inicialmente en Saskatchewan y el Este de Alberta. Ya por aquellos primeros años se desnudaron algunas veces para manifestarse como forma de protesta.

En 1906 chocaron con el Ministro del Interior canadiense, Frank Oliver, que exigía que registrasen sus tierras a título individual y no como propiedad comunitaria, según ellos querían. Entonces comenzó una fragmentación del grupo. La mayoría se integró en la Christian Community of Universal Brotherhood (“Comunidad Cristiana de Hermandad Universal”), la CCUB, con Peter V. Verigin como líder, y se trasladó hacia 1908 a la Columbia Británica, donde recibieron préstamos hipotecarios para establecer granjas e industrias. Otros aceptaron los términos propuestos por el gobierno y permanecieron en sus asentamientos, integrándose a partir de entonces en varias iglesias cristianas.

Otros, los svobodniki, propugnaron una versión purista de sus doctrinas. Una facción minoritaria de éstos, los llamados freedomites y después Sons of Freeedom (“Hijos de la Libertad”), adoptó posiciones de tipo anarquista y a veces violentas, llegando a cometer acciones terroristas. Al llegar la Depresión, la CCUB se encontró con dificultades para pagar los préstamos, y perdió la parte de dinero que había pagado y la propiedad de las tierras, con lo que los doukhobors quedaron convertidos en ocupantes ilegales de ellas. Además, tuvieron problemas con las autoridades por resistirse a que sus hijos fuesen escolarizados en el sistema público de enseñanza.

En las décadas de 1920 y 1930 adquirieron especial notoriedad por manifestarse en completa desnudez, llegando en alguna ocasión los Sons of Freedom a incendiar sus viviendas y algunos edificios públicos como un gesto de anti-materialismo.

Actualmente son unos 20.000 individuos, la mayoría de los cuales residen en la región de West Kootenay. De ellos, entre 3.000 y 4.000 pertenecen a la variedad de los freedomites.

Fuente: averhora.blogspot.com

Nota: Haciendo clic sobre cualquiera de las imágenes puedes visualizarlas en sus tamaños originales, en modo “pase de diapositivas”.

Black’s Beach, San Diego, 1976

Para aquellos con poco conocimiento de la historia, desarrollo y situación actual del naturismo en varias partes del mundo, es fácil decir que los Estados Unidos de América es una nación donde el naturismo / nudismo no está muy extendido. Pero si por un lado una determinada cultura social, que tiene raíces históricas ancestrales, alimenta una falsa moral del derecho a la desnudez natural de las personas, por otro una contracultura que se remonta al siglo XIX, combinada con la disponibilidad geográfica de vastas mantuvo viva la idea y la práctica naturista.

Hoy en los EE. UU. Hay dos organizaciones naturistas, l’American Association for Nude Recreation (AANR) y The Naturist Society (TNS), unas 150 instalaciones de alojamiento y una decena de playas legalmente autorizadas.

Ciertamente pequeñas cifras en comparación con Europa y en relación con la inmensidad del territorio estadounidense pero, como dijimos anteriormente, precisamente estos vastos espacios a lo largo de las costas marinas, lagos, ríos, bosques y selvas, han permitido y muchas veces permiten un Naturismo “libre y salvaje”. en lugares aislados o menos frecuentados.

La playa más antigua y también la más grande oficialmente autorizada es Black’s Beach en La Jolla, un centro turístico californiano en la ciudad de San Diego.

Reconocida legalmente desde 1977, y desde 1999 reducida a 2 kilómetros de costa, la concurrencia naturista de la playa comenzó en los años 60 del siglo pasado, para alcanzar el pico de su popularidad entre los 70 y principios de los 2000, cuando los fines de semana de verano era frecuentado por decenas de miles de personas.

Como evidencia de esto, un video filmado en Black’s Beach en 1976, cuando quizás había más tolerancia y respeto mutuo que hoy.

Fuente del texto: naturistitalia.it (Texto original en italiano).

Película casera / película Super 8 de 1976 encontrada en una venta mercadillo de garaje. Compartido aquí por su valor histórico, así como por la pura alegría y libertad de ello. Pintura corporal de “Eden Addicts”. Música de Peahix, reproducida en el disco “Surf Rock” de Optigan / Panoptigon. Escaneado con Moviestuff Retroscan Universal.

Naturismo en Italia

Publicamos un extracto de la introducción de la “Historia del Naturismo en Italia” de Daniele Agnoli, publicada en 2000 por la Unión Naturista Italiana con la contribución de la Federación Naturista Italiana. Veinte años después, sus contenidos siguen vigentes, ya que reafirman los valores universales del naturismo.

Aunque a estas alturas las enciclopedias y los diccionarios han entendido el concepto, vastas franjas de personas de diferentes orígenes sociales no saben exactamente cuál es el significado de la palabra naturismo.

El naturismo, a pesar de ser una instancia profunda y atemporal del alma humana, nació históricamente en Alemania y casi simultáneamente en Francia. En Alemania, el naturismo surgió como Nacktkultur, es decir, como una civilización y cultura de la desnudez (en alemán, el término Kultur incluye tanto el concepto de cultura como de civilización). En Francia, antes del naturisme y del nudisme, la nueva idea se llamaba gymnosophie, que tiene el mismo significado que Nacktkultur. En los países anglosajones prevalece el término nudismo, que no está mal, pero que puede dar lugar a malentendidos.

No importa la etiqueta que se le aplique al movimiento naturista en los diferentes países: lo importante es que el concepto surja en su claridad, sin peligro de malentendidos.

El naturismo, dice la definición ya clásica formulada por la Federación Naturista Internacional (INF-FNI) en 1974 en el XIV Congreso Naturista Mundial, es: “una forma de vivir en armonía con la naturaleza, caracterizada por la práctica de la desnudez compartida, con el propósito de fomentar el respeto por uno mismo, por los demás y por el medio ambiente”.

Quien analiza bien esta definición se da cuenta de que implica una concepción global de la vida, que no es sólo una vaga adaptación a la ley natural.

Para mayor claridad, será bueno revertir desde el principio una concepción del naturismo, muy extendida sobre todo en décadas pasadas, pero aún no completamente extinguida, según la cual el naturismo no implica el estado de desnudez. En otras palabras, esta concepción limitante del naturismo aceptaría todas las prerrogativas sanitarias y terapéuticas del naturismo, con la excepción de la práctica de la desnudez. Este concepto de naturismo no puede ser aceptado y no es aceptado por la Federación Naturista Mundial y por Fenait, la Federación Naturista Italiana.

La idea naturista es la única entre todas las visiones antropológicas y del mundo que hoy pone como premisa y momento esencial el estado de desnudez del cuerpo humano donde sea posible, es decir, no se desanime por contraindicaciones de carácter meteorológico, ambiental, profesional y, en cierta medida, social. Esta afirmación es suficiente para comprender qué dificultades encuentra la práctica del naturismo en una sociedad estereotipada como la italiana, perturbada por complejos sexuales atávicos. La imposibilidad de lograr la armonía de sus componentes psíquicos en su vida emocional lleva al italiano medio a rechazar el cuerpo desnudo, al que se reserva, según la educación recibida, una actitud de desprecio, desprecio, burla, pero también de lujuria, pero siempre en una relación falsa, como si el cuerpo desnudo no fuera la única realidad real, sensorialmente perceptible, que pertenece a cada uno en el curso de la vida, es decir, de la propia experiencia del tiempo.

De aquí surge una disensión entre el propio yo vestido aparentemente racional y la verdadera y completa realidad personal, envuelta en los misterios del inconsciente, en la instintividad aún no redimida, en la turbia confusión de sentimientos, pensamientos, sensaciones que determinan nuestro elecciones sin nuestro conocimiento.

La desnudez es aceptada como un momento de transgresión, pero en realidad asusta al italiano promedio, aparentemente casual y seguro de sí mismo, de hecho oprimido por el legado de una cultura y civilización humanísticamente refinada y sofisticada, pero separado de un contacto genuino e inmediato con la suya propia. Yo sensible. La visión del sexo y el cuerpo humano completamente desnudo despierta reacciones completamente impredecibles en el italiano medio. Solo al nombrar las palabras “desnudo”, “desnudez”, incluso las personas que se consideran desinhibidas se dejan llevar por sacudidas psíquicas y regurgitaciones de tal manera que cualquier discusión sobre la salud, la normalidad, el poder psicoterapéutico del naturismo se vuelve imposible.

Es interesante, sintomático y emblemático observar que en Italia, así como en el extranjero, la adherencia al naturismo es interclase, interétnico, igualitario, interprofesional, interracial, teniendo en cuenta los diferentes valores culturales y éticos de las personas. Sin embargo, las personas de cultura modesta y que ayunan en la medicina a menudo tienen una perfecta intuición del poder terapéutico de la desnudez natural, tanto en términos de aspectos físicos como mentales.

Un naturismo anclado en su base de la práctica de la desnudez como condición y símbolo de la luz que debe iluminar el cuerpo y el alma humanos. En esta perspectiva, el humanismo y el humanitarismo, el respeto a la propia persona y a los demás, el culto a la familia y la educación responsable de los hijos, la vida sana, el trabajo, el deporte, se insertan como consecuencias naturales y concomitantes. equilibrio de sentimientos y sexualidad, una sincera alegría de vivir.

Daniele Agnoli (1927-2013), superintendente de estudios y comandante de la República Italiana, fue el primer presidente de la Federación Naturista Italiana. Fundador de la revista “Naturismo”, publicada de 1972 a 1998, es autor de numerosos artículos y publicaciones, entre ellos “Una breve historia del naturismo en los países de habla alemana”, “Historia del naturismo en Italia” y “La idea naturista en Francia”.

Fuente: naturistitalia.it (Texto original en italiano).