El nudismo para la sociedad de principios del siglo XX

En un primer momento, el naturismo insistió en las bondades y ventajas de esta práctica para la higiene y la salud corporal, es decir, que el nudismo se encuadró dentro del discurso del naturismo médico bajo la recomendación de llevarlo a cabo en privado. Este punto podía ser fácilmente asimilable por la mayoría del público, porque aún mantenía intacta la idea de pudor y recato que eran señas de identidad de esa sociedad española y esencialmente católica a la que nos hemos venido refiriendo. El problema estalló cuando el nudismo dejó de tener tan solo esta dimensión médica y su discurso pasa a preocuparse por cuestiones de orden moral.

Ya se ha señalado que su llegada a España fue temprana, aunque minoritaria y casi imposible de registrar hasta que estos nuevos hábitos comenzaron a calar entre la sociedad, momento a partir del cual aparecen en la prensa alusiones al mismo, tanto de lo ocurrido en España, como de noticias que llegan de otras zonas de Europa dónde el fenómeno también comienza a proliferar. Como ejemplo podemos aludir aun artículo aparecido en 1907 sobre una colonia naturista fundada a orillas del lago Mayor por parte de un industrial de los Países Bajos:

“Cerca de Socorno, junto al lago Mayor, Oedenkove ha establecido su vivienda campestre (…). Compró una gran extensión de terreno, llamada Monte Verità, y allí vive hecho un salvaje, corriendo desnudo por entre los árboles, bañándose en el agua fresca y rumorosa de los arroyos y alimentándose con frutas y legumbres.

A Monte Verità han ido llegando luego otros hombres, seducidos por el ejemplo de Oedenkove. Son también amantes de la Naturaleza y desprecian profundamente los usos y costumbres de la actual sociedad europea.”

Desde su nacimiento hasta mediados de la década de 1910, aparecen grupos de personas interesadas en un acercamiento hacia la vida natural, aunque el nudismo fue menos practicado que el vegetarianismo durante esta etapa inicial. Esto es comprensible teniendo en cuenta los discursos represivos que recaían sobre el cuerpo.

Como ya se ha señalado, de manera frecuente se organizaban excursiones al campo, al bosque, a la montaña o a la playa. Estas tendencias fueron ganando adeptos lentamente, hecho que se aprecia en la prensa, donde comienza a publicitarse todo tipo de obras en relación con estas prácticas. además de mencionarse el incremento de este seguimiento.

Es frecuente encontrar confusiones en las fuentes con que contamos al hablar de nudismo y semidesnudismo, siendo a veces imposible precisar a que práctica están haciendo referencia. Podríamos decir que cuando se utiliza únicamente el concepot de nudismo, están haciendo referencia al nudismo integral, que era casi en su totalidad defendido por la ideología libertaria, a excepción de Nicolás Capo, como hemos dicho, que no podríamos encuadrar dentro del anarquismo; mientras que el semidesnudismo es un concepto que incluye un mayor número de prácticas en las que partes del cuerpo queda expuesto, las cuales pueden ir desde el uso de bañador o bikini, hasta el topless o la utilización de ropa con transparencias acusadas.

Recordemos que fue a partir de la Primera Guerra Mundial cuando estos grupos de amantes de la naturaleza comienzan a politizarse, y es también a partir de este periodo cuando el crecimiento de las tendencias naturistas se generaliza, pero no será hasta bien entrada la década de 1920 cuando el nudismo se convierte en una actividad cada vez más popular, encontrándonos con algunos enfrentamientos entre la policía y los nudistas que acudían a tomar el sol y a bañarse a zonas públicas como ríos o playas. Sin embargo, es la década de 1930, sobretodo con la llegada de la Segunda República, el momento de mayor esplendor del naturismo y del nudismo. Hacia 1929-1930 comienzan a proliferar los artículos y notas de prensa que hablan sobre dicho fenómeno, no solo en los periódicos de tirada nacional, como ABC, sino también en multitud de periódicos locales.

Como decíamos, es en la década de 1930 cuando el nudismo, y el semidesnudismo, comienzan a estar más presentes, llegando a ser considerados una moda. Así podemos verlo en textos como el que sigue, donde se hace publicidad de la playa portuguesa de Figueira da Foz, que reúne las condiciones necesarias para disfrutar de la naturaleza:

“Figueira, por su privilegiada situación, permite hacer vida de pleno y diario contacto con la naturaleza de mar y de tierra y ofrecer magníficos marcos para la práctica del “nudismo” o “desnudismo”, ahora tan en boga.”

Pero no había que irse tan lejos para poder llevar a cabo estas prácticas. La zona de Cataluña y de Levante contaba con un gran número de seguidores de las mismas, como sabemos gracias a los estudios de Xavier Díez, Eduard Masjuan o de Javier Navarro, entre otros. También en el área de Madrid y Andalucía es posible encontrar adeptos a los baños de sol. Las diferencias principales entre estas zonas no han sido tan estudiadas como las primeras, ya que no constituían un movimiento tan organizado.

“Desnudos como la ribera, tostada la piel como los terrones, toman el baño de sol una porción de mozos que practican el desnudismo. La moda permite que se tenga tolerancia con los adanes, que, generalmente, se tumban a recibir los rayos del astro más arriba del puente de San Fernando, pero no vienen a formar una novedad, porque antes, la mayoría se curaba a la luz en los altos de la Moncloa, cerrados estos tiempos por las alambradas que defienden a los pinos infantiles.

(…) Los vegetales y el sol darán a las personas unas dolencias distintas que la carne y la no exposicón a los rayos del astro. Al fin retornarán los hombres a la carne y a ocultarse del sol, cansados de la mala vida conquistada. La moda es una rueda.”

Son muchos los artículos que hablan sobre el nudismo a orillas del Manzanares, de hecho, aunque hay que señalar que en la mayoría de ellos se percibe un tono crítico. Cierto es que se aprecia cierta tolerancia inicial, suponemos que porque el seguimiento era menor y apenas visible, pero conforme pasan los años, las denuncias van creciendo y los artículos en los periódicos son cada vez más agresivos contra los nudistas, llegando algunos como ABC o Diario de Alicante a orquestar verdaderas campañas en contra de los mismos.

Puente de San Fernando sobre el río Manzanares, Madrid

En el Manzanares, el lugar que normalmente frecuentaban los mudistas era el puente de San Fernando, como aparece en el extracto anterior, pero a ráiz de una propuesta por parte del Ministerio de Obras Públicas para ampliar este puente “en su enlace con la Cuesta de las Perdices y la carretera de El Pardo” se pide que se obligue a los chicos y mayores que practican el desnudismo en este lugar a bañarse más lejos del puente. Otro lugar frecuentado por los nudistas en el popular río de Madrid era el puente de los franceses, al que acudían “un considerable número de bañistas”, pero entre 1932 y 1933 se aprecia un incremento de peticiones hacia las autoridades para que vigilen estos parajes y pongan fin “a este bochornoso espectáculo, prohibiendo el desnudismo”.

(…) Poco a poco, el discurso sobre el nudismo se va radicalizando en la prensa, atacándolo cada vez de manera más clara, en gran medida esto se debe a que el movimiento naturista y nudista comenzó a identificarse con las corrientes ideológicas de izquierda radical, sobretodo con el anarquismo. Como hemos dicho, fue durante la Segunda Repúlica cuando estas prácticas alcanzaron su máximo apogeo, pero también fue en este periodo en el que se desató una mayor represión contra las mismas, sobretodo a partir de la llegada del gobierno radical-cedista.

El nudismo, el vegetarianismo, el neomalthisianismo, el naturismo, en definitiva, eran considerados elementos de siginificación política, igual que el hecho de ir a misa se relacionaba con una ideología más conservadora. Se incluyó a sus practicantes en el discurso de la “antiespaña” que ya había comenzado a forjarse.

Fuente: Libro La pérdida del pudor. El naturismo libertario español 1900-1936 (fragmento). Autora: María Carmen Cubero Izquierdo. La Mala Texta Editorial 2015. ISBN 978-84-971712-3-9

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Turín desnudo: hace 51 años del primer campamento naturista en Italia

Hace exactamente cincuenta y un años, en las afueras de Turín, nació el primer campamento naturista en Italia. Un oasis verde para vivir con traje “adámico” durante los años de la ciudad factoría. Fue fundada -con otros dos socios- por Gianfranco Ribolzi, un ex ingeniero de Fiat que abandonó su carrera y vestuario (hay que decirlo) como subdirector del gran fabricante de automóviles, para dedicarse en cuerpo y alma a su verdadera pasión: el naturismo. El naturismo es una filosofía y una forma de vida. Quienes practican la desnudez en común lo hacen para sentirse en armonía con la naturaleza. Para los seguidores de este movimiento, quitarse la ropa significa desvestirse de los roles sociales y los compromisos cotidianos, para vivir un sentimiento original y arcaico: no separarse de la totalidad del ser. Ribolzi, ahora de 78 años, recuerda: “Tom Operti, que acababa de fundar la asociación naturista italiana en Suiza, era el contable de mi madre, así que entré en contacto con él y me convencí de que entendiera qué era este fenómeno nuevo para mí”.

Estamos en 1964 y, en ese momento, el naturismo aún no está muy extendido en Italia. Una mañana, Ribolzi, entonces de 22 años, decide partir, en compañía de un amigo, para descubrir uno de los paraísos naturistas de aquellos años: Île du Levant, la isla francesa frente a la Costa Azul. “Llegamos a este maravilloso lugar y encontramos un ambiente naturista, nuevo para nosotros. En Italia no existía tal cosa. Vimos gente desnuda nadando alegremente, tomando el sol y me quedé muy impresionado y así empezó la aventura”. Durante los años en los que se produjo el Fiat 128 en Turín, había llegado el momento de introducir a los italianos en la cultura del cuerpo desnudo. Y así en 1969 Ribolzi compró, junto con algunos socios, un terreno de 10 mil metros cuadrados en La Cassa, a 25 km del centro de la ciudad y en el límite con el Parco della Mandria. “Éramos tres socios en este gran recinto y empezamos a jugar. Hemos hecho realidad nuestro sueño: el primer parque naturista de Italia. Una vez que se ensambló una caja de chapa, un amigo nos regaló una casa móvil, y finalmente hicimos un agujero en el suelo arcilloso y se llenó de agua. Esa fue la primera idea de una piscina”.

Luego, gradualmente, la situación mejora. Llegan las primeras caravanas e incluso se mejoran las estructuras. Hoy en día, el pueblo naturista Le Betulle tiene una superficie de 140 mil metros cuadrados. Entre los visitantes de ayer y de hoy también hay personalidades conocidas de la vida de la ciudad, que sin embargo prefieren permanecer en el anonimato. Ribolzi quiere distinguir el naturismo (que es una forma de vida) del nudismo: “Los nudistas simplemente se desnudan en una playa libre, mientras que el naturismo engloba los conceptos de respeto por uno mismo, por los demás y por la naturaleza que son fundamentales. En nuestro pueblo hay niños, familias y esto crea una armonía de vida en común”. En el camping naturista, además de tomar el sol sin ropa, se organizan competiciones de natación, tenis de mesa, petanca y torneos de voleibol. Actividades para realizar al aire libre sin, por supuesto, la necesidad de llevar ropa deportiva. Sin embargo, todo debe tener lugar estrictamente dentro del mundo protegido del pueblo, de lo contrario se convierte en exhibicionismo.

Ribolzi añade: “En París han abierto un restaurante donde puedes ir a comer desnudo, en Milán han organizado una visita a una exposición de cuadros sin ropa. Son cosas que no tienen mucha lógica en nuestro mundo”. Desvestirse puede ser un momento de reflexión y una búsqueda de bienestar, pero todo esto no parece atraer especialmente a las nuevas generaciones: “Hoy los jóvenes tienen otros intereses”. Hay un circuito turístico de naturismo internacional: “Muchos holandeses, franceses y alemanes vienen a nosotros. También paran dos semanas, van a visitar Turín o los Valles de Lanzo”.

La Región de Piamonte, en septiembre de 2015, emitió una ley regional que rige el turismo naturista con el fin de promover su práctica. La directiva dice: “La Región promueve la identificación de áreas y favorece la construcción de estructuras públicas y privadas para la práctica del naturismo. Los municipios pueden destinar playas lacustres o fluviales, bosques y otros entornos naturales de propiedad estatal o de organismos públicos a la práctica del naturismo”. Pero, ¿por qué te complace estar desnudo entre otros? ¿Es una forma de diferenciar o de sentir lo mismo? Ribolzi concluye: “Estar desnudo es una cosa simple y banal, nacimos desnudos”.

Fuente: Corriere Torino. Autor: Dario Basile. (Texto original en italiano).

Por qué la cultura nudista alemana sigue marcando la pauta

Por qué la cultura nudista alemana sigue marcando la pauta en el mundo sin sexualizar los cuerpos.

De los lagos a las saunas y los parques: ¿se está desvaneciendo la cultura nudista alemana, conocida como FKK, o sigue haciendo olas proselitistas? Sigue siendo lo suficientemente fuerte como para inspirar un cambio de actitud a los expatriados establecidos en Berlín y en el resto del mundo.

Un “cuerpo libre”: la cultura nudista alemana

Forma parte de la cultura alemana, como la música tecno y el “Spargelzeit”, la temporada de espárragos. Aunque la práctica de la Freikörperkultur (FKK), que se traduce como “cultura del cuerpo libre”, está disminuyendo entre las generaciones más jóvenes de alemanes, todavía se encuentran muchas zonas de FKK en las playas y entusiastas de la cultura del desnudo en los balnearios, e incluso en los parques públicos, además de los clubes dedicados, por supuesto.

A menudo se encontrará con algunas escenas en la playa que parecen realmente normales o corrientes: niños corriendo dentro y fuera del agua, el cabeza de familia repartiendo bocadillos para el almuerzo y parejas tomando el sol. Pero si se observa con detenimiento, la mayoría de los habitantes de Krumme Lanke, un lago del suroeste de Berlín y una de las zonas FKK más concurridas de la capital, tienen algo en común. No llevan ninguna prenda de vestir. Y es un no evento. A nadie le importa y a nadie le sorprende. No tiene nada de sexy. Precisamente porque el nudismo es inherente a la cultura de la ciudad, no es un acto de revolución sexual y de reivindicación del propio cuerpo.

Tres letras que permiten a todos desnudarse: FKK

Alemania tolera y, en algunos casos, siente predilección por la falta de ropa. Ya sea en uno de los cientos de balnearios y centros de bienestar (descubra aquí los mejores clubes de FKK y saunas), parques o lagos del país, muchos ciudadanos de aquí son conocidos por no tener reparos en quitarse la ropa.

Este es el país de la FKK -Freikörperkultur-, un movimiento informal que se traduce en la cultura del cuerpo libre. Pero con la prohibición de la desnudez pública y la popularidad de la natación nudista en declive en Alemania, los defensores de la cultura nudista temen que el FKK esté a punto de desaparecer.

La primera organización de la FKK del país se creó en 1898 y la idea, vinculada a la búsqueda de la buena salud, se extendió rápidamente, sobre todo en torno a Berlín, el Mar del Norte y el Mar Báltico. Formaba parte de un movimiento más amplio relacionado con no tener el cuerpo atado por cosas como los corsés y dejarlo respirar. En lugar de sexualizar el cuerpo, el movimiento naturista tenía que ver con la salud y con liberar a la gente de la vergüenza, la desigualdad social y los entornos insalubres en las abarrotadas ciudades de la primera industrialización. En aquella época había decenas de revistas y películas dedicadas a la cultura del FKK.

El FKK fue inicialmente prohibido por los nazis durante la época de la guerra, pero la práctica pronto volvió a estar de moda. Algunos historiadores afirman que se podría argumentar que el partido adoptó la cultura de alguna manera a través de su obsesión por los cuerpos. En la época en que vieron la luz el libro Mensch und Sonne (1936) de Hans Suren y la película propagandística Olympia (1938) de Leni Riefenstahl, el nudismo se había incorporado -al menos en cierta medida- a la ideología racial de los nazis.

La cultura del FKK consiguió persistir después de la guerra, y aunque existía tanto en Alemania Oriental como Occidental, adquirió un nuevo significado en el Este, donde se convirtió en un símbolo para las personas que huían de un estado represivo. La cultura del FKK tiene una larga tradición en Alemania, en parte, también tenía vínculos con el movimiento obrero. En la RDA (República Democrática Alemana), las playas de las FKK en el mar Báltico eran la norma. En aquella época, no había playas nudistas separadas; todo el mundo, tanto si decidía llevar ropa como si no, se bañaba junto. Esta forma de tratar la desnudez se perdió tras la reunificación del país.

Una cultura que merece ser protegida

Entonces, ¿cómo puede la cultura naturista volver a sus raíces y tener un lugar en la vida moderna alemana?

El nudismo significa “tener confianza en uno mismo y alejarse de las limitaciones sociales”. Esto es importante y vale la pena apoyarlo, especialmente en un mundo tan estereotipado. Como no alemanes, tenemos que creer que la cultura naturista tiene algo especial.

Y la perspectiva de vivir en un país en el que es probable encontrar pensionistas en ciernes, amigos que se relajan sin ropa y otros que practican yoga al desnudo, debería ser tomada como ejemplo en el resto de los países. A nadie le importa su aspecto, son sólo cuerpos: todos los tenemos.

Fuente: Italia Post (Texto original en italiano).

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