Nudismo en “Las Canteras” en tiempos de nuestros tatarabuelos

Curioseando en la hemeroteca de la prensa hemos descubierto algunas reseñas sobre los primeros nudistas de las playas del istmo de Santa Catalina.  Transcurrían los años finales del siglo XIX, y a la ciudad llegaban los primeros turistas en los barcos que fondeaban en la bahía de Las Palmas.

Nuestra primera denuncia periodística es de febrero de 1892 “Denuncian que los extranjeros se bañan en las playas del litoral de La Isleta, como “Adán y Eva”, no haciendo falta siquiera bajarse del tranvía para verlos de dicha manera”.

Hacer clic sobre los artículos para facilitar su lectura

Otro recorte de abril de 1895 (Diario de Las Palmas) comenta la detención de dos súbditos ingleses por pasear desnudos por las playas de Santa Catalina.

Mucho más escandaloso para la época fue lo acontecido en 1898 en las llamadas playas del Castillo de Santa Isabel (en las inmediaciones de la desembocadura del Guiniguada…¿?) donde las crónicas hablan del escandaloso baño en traje de “Adán y Eva” de 50 soldados del batallón de Cuba.

Una noticia posterior excusa a los soldados, ya que según la prensa de entonces eran militares que estaban hospitalizados en el Hospital San Martin y que se dieron un chapuzón …. por recomendación médica.

Fuente: miplayadelascanteras.com

La historia detrás de la posada nudista en Chihuahua

Seguramente alguna vez escuchaste hablar de la playa.

Chihuahua, playa ubicada muy cerquita dePunta BallenaPunta del Este. Aunque aquí en ocasiones se la menciona casi en voz baja, en el mundo es muy famosa por ser la primera playa oficialmente nudista de Uruguay, a minutos de nuestro balneario principal. Aquí las personas que practican el naturismo pueden desnudarse y circular libremente. En la última década, Chihuahua se ha ido popularizando y hoy recibe muchos más turistas que en sus inicios.

El naturismo en Chihuahua alienta a contribuir con la limpieza de la playa.

Además de practicar el nudismo en la playa, los turistas tienen la posibilidad de alojarse en establecimientos que también profesan esta forma de vida. La pionera en ofrecer este tipo de alojamiento fue una pareja que en 2001 instaló el Hotel Naturista El Refugio, ubicado a una cuadra de la playa, donde viven todo el año. Ricardo Rodal es uruguayo y su compañera, Marcela, proviene de Argentina. Juntos tienen dos hijos, uno está estudiando en Montevideo y la más chica aún vive con ellos. Hasta que los chicos fueron adolescentes, toda la familia practicó el nudismo, que comenzaron simplemente en búsqueda de comodidad.

Actualmente la pareja ofrece hospedaje -con reserva previa- durante todo el año en su hotel. Conversamos con Ricardo y nos contó que para él, todas las playas deberían tener la opción de ingresar sin ropa como una forma más cómoda de andar. “No implica nada estar desnudo, porque la liberación verdadera pasa por dentro… Pero si tenés un montón de tabúes, los rompés al desnudarte”, explica Ricardo.

Ricardo Rodal

¿Hay diferencias entre nudismo y naturismo?

En Europa se le llama ‘naturismo’ como sinónimo del nudismo natural, que es lo mismo que practicás en una playa o clubes de deportes, o sea actividades normales pero desnudos. Este término no tiene connotación sexual. La gente hace una asociación del nudismo con el sexo, quizás esté generada por la propaganda. Creen que si estás desnudo tenés que tener sexo y no tiene nada que ver, la gente va a la playa o disfruta del naturismo sin necesidad de que tenga una connotación sexual.

¿Cómo fueron tus inicios en la práctica del naturismo?

Es una práctica de lo más normal, no tiene nada de raro. Empezamos a practicarlo sin hablar de naturismo, comenzamos a desnudarnos directamente, en un principio en Cabo Polonio. Es una forma libre de andar porque es bastante molesto ir a la playa de short de baño. Para saber que es incómodo tenés que probar cómo se siente estar desnudo. Luego nos vinculamos con otros sectores y movidas que hay en Europa y América Latina sobre este tema pero en principio lo adoptamos por comodidad.

Así se ve el Hotel Naturista El Refugio.

Uruguay es, en algunos aspectos, conservador, ¿cómo se toma la práctica nudista?

Tenemos una educación en su mayoría católica cristiana. En realidad no tiene nada que ver porque la gente puede ser de cualquier religión y practicar nudismo, pero a veces las interpretaciones de algunas entidades de la Iglesia han marcado al nudismo como una cuestión pecaminosa. Yo tengo registros de cada vez que se quiso hacer algo con la playa, sea difundir, normalizar o legalizar y siempre salía la voz de algún obispo diciendo que eso estaba mal. No tiene absolutamente nada que ver, no va contra las reglas de ninguna religión pero hay gente que lo interpreta como algo que está mal.

En el refugio el nudismo se vive con completa naturalidad.

Suele asociarse nudismo con exhibicionismo, ¿están relacionados?

El exhibicionismo existe desde siempre también, pero no es exclusivamente de una persona desnuda. También se hace con la ropa, con la malla, yendo al gimnasio y luciendo un cuerpo. Es por la propaganda y todo lo que te meten en la cabeza, como por ejemplo que tenés que tener lolas de determinado tamaño, si no está mal. Quizás el naturismo ayuda a eso, la gente se imagina que en una playa naturista va a ver cuerpos esculturales pero no es así: hay gente mayor, gente gorda, gente flaca, así somos. La mayoría de la gente que va a la playa no va a hacer exhibicionismo, puede haber algún narcisista que le guste mostrarse, pero pasa en todos lados, sea vestido  o desnudo.

El espacio y la privacidad de otros naturistas siempre se respeta.

¿Hay reglas especiales en la playa nudista?

Las reglas son las mismas que rigen en cualquier otro lado. Ocurre que la gente confunde el nudismo con la sexualidad entonces alguno puede pensar que si va a la playa nudista está todo permitido y no es así. Lo único distinto es que está permitido el nudismo. Al principio en la playa tuvimos problema porque venía prefectura y te retiraba si estabas desnudo, hasta que finalmente lo entendieron pero costó mucho. A veces tuvimos que enfrentar a las autoridades para poder lograr este lugar. Ahora está reconocido. Igualmente, todas las veces que hubo una acción legal se falló a nuestro favor.

Fueron pioneros en hotelería en la zona, ¿cómo evalúan el emprendimiento?

En la playa se practica nudismo desde la década del 60′ por lo menos. En principio eran familias europeas que visitaban Punta del Este o que tenían propiedades, allá era muy común la práctica del nudismo y venían a esta zona porque estaba alejada de todo. Nosotros empezamos a hacerle difusión al hotel y la playa desde el 2001 para que se conozca. Era una forma también de que la gente le saque el miedo, todo el mundo sabía que estaba la playa y la práctica del naturismo acá pero nadie hablaba de eso. Creo que ha aumentado el público, incluso algunas temporadas más flojas el turismo acá en Chihuahua no ha decaído.

El hotel El Refugio tiene  seis habitaciones en la planta alta, es un lugar muy rústico y acogedor. Desde algunas habitaciones se puede observar la playa. Todas ellas cuentan con aire acondicionado. Además en el jardín se disfruta de la piscina. “Tiene lo imprescindible para que una persona este cómoda”, cuenta Ricardo. El plus al servicio se lo da la comida casera preparada por la pareja en el horno a leña, del que salen unas gustosas pizzas. También  ofrecen traslados desde el aeropuerto a las personas que llegan del exterior.

Dirección: Av Las amarras y El Gratil / Chihuahua (Km 115,5 de la ruta 10, Interbalnearia) Maldonado
Teléfono: (+598) 99903929
E-mail: inforefugio@gmail.com

Si querés todavía no conoceis Chihuahua y te gustaría ir a pasar unos días, te dejamos todas las opciones de alquiler que podés encontrar en Casas en el Este.

Fuente: casaseneleste.com

Nudismo en Argentina: orígenes, playas y anécdotas del culto a la liberación

El movimiento, que comenzó como un “experimento científico” en Castelar en 1934, hoy encuentra dos playas locales.

El Nudismo en Argentina data de 1934 hasta hoy, con sus dos playas en la costa.

Fue en Saint-Martin su primera vez. Una isla paradisíaca, con parte en Francia y parte en Holanda. En medio de ese viaje, en 1995, el guía les propuso conocer la playa nudista en la mitad francesa. La mayoría se sintió horrorizado; a algunos pocos les provocó interés. Volvió una y otra vez, pero no lograba despojarse de sus ropas. Sentía pudor. Ya en los últimos días, su marido no le dejó opción. Le escondió la bikini y ella, avergonzada, se metió al mar. Desnuda.

“Cuando lo hice nadie me miró. Nadie se fijó. Era una más entre todos. Para mí, fue tan superador como cuando logré dejar de fumar. Me sentí orgullosa de haber podido ser yo misma. Por eso digo que ser nudista es un escalón hacia la madurez”, cuenta hoy Florencia Brenner, abogada y artista plástica.

Florencia no conoció a Francisco Verding, ni a Agustín Puyo, ni tampoco a Roberto Ferrer. Los tres hombres, en principios de la década de los 30, cuando nadie sabía de nudismo en el país, lo practicaban en forma individual, en sus casas. Los entusiastas comprendieron la necesidad de crear una comunidad. En 1934, en la zona de Castelar, partido de Morón, engendraron la Primera Asociación Naturo Desnudista Argentina. O más bien, PANDA.

PANDA fue la primera comunidad organizada de nudismo en Argentina (Diario Crítica).

El repudio hacia la exposición indecorosa no tardó en llegar. Sectores conservadores mostraban su indignación. La Nación prefería la denominación “adamitas” antes que nudistas. El adamismo, una doctrina que toma su nombre de Adán, y refiere a celebraciones de cuerpos desnudos, similares a las del paraíso, pero que también legitima la poligamia. Algunos miembros de PANDA, al exhibirse en espacios públicos, fueron detenidos. “En este sentido es irreprochable la interpretación policial. No tenemos por qué molestar a los adamitas a condición de que no molesten. Es lo que olvidaron en Castelar. En adelante ejercerán sus principios en sitios que no sean públicos”, escribió el diario.

A los pocos meses, surgió una posibilidad. Un nudista les ofreció a los miembros de PANDA un campo a orillas del río Reconquista, a 4 kilómetros del Puente Márquez. La primera playa nudista en Argentina se instaló, entonces, en Ituzaingó, también en el Oeste de Buenos Aires.

En su furor, PANDA alcanzó los 90 integrantes; 40 de ellos mujeres. La nueva colonia nudista desconcertaba. “Los adeptos a esta entidad aseguran que practican la nueva moral del nudismo con finalidades científicas. Un diario importante de la Capital, Noticias Gráficas, sugiere que los dirigentes debían adoptar las disposiciones necesarias para dotar al campo de sus experimentos de un cerco adecuado que evite que, desde el exterior, puedan presenciarse los ejercicios gimnásticos”, publicó La Tribuna el 5 de noviembre de 1934.

Los nudistas instalaron la primera colonia en Ituzaingó (Diario Crítica).

Los curiosos se multiplicaban. Llegaban de distintos puntos para ver con sus propios ojos qué acontecía en realidad en “el experimento científico”. Los nudistas se juntaban todos los domingos sin excepción. Se divertían entre la naturaleza. Hacían gimnasia, danzas rítimicas y conversaban con sus cuerpos en la arena.

Pronto el rumor corrió. Los propietarios de los campos aledaños se molestaron. No querían que libertinos desnudos circularan a su vista. PANDA comenzó a resquebrajarse. Uno de sus miembros, escribió una curiosa carta de despedida hacia el presidente de la asociación. “Habiendo podido observar los elegantísimos trajes que se confeccionan en la acreditada sastrería Mumany, no pude resistir a la tentación de volver a usar ropas y abandonar para siempre mis ideas nudistas anteriores”.

83 años después, hay dos playas nudistas que funcionan en Argentina. “Daniel se rompió la rodilla ayudando en la playa. ¡Es un héroe!”, comenta Florencia Brenner, que también es Secretaria de la Asociación para el Nudismo Naturista Argentino (APANNA) y parte de Amigos de Querandí, un grupo de voluntarios que se encarga de mantener el espacio en condiciones. Daniel es Daniel Balaguer, comerciante, nudista hace 4 años.

Los nudistas se bañan en el mar de la apacible Querandí.

“Comenzamos a practicar nudismo en Querandí con mi mujer casi instantáneamente, sin ningún pudor, y disfrutando de esa maravillosa experiencia. Mi señora, que tiene una cicatriz importante en la espalda, también se sintió sin complejos y totalmente libre -relata Daniel-. El nudismo nos enseñó que el cuerpo perfecto es el de uno y que tenemos que disfrutarlo tal como es, y no atado a parámetros comerciales”.

Playa Querandí queda a pasos del faro Querandí, en Villa Gesell, kilómetro 429,5 de la ruta 11. La playa nudista se habilitó para su funcionamiento en 2008 después de una presentación por escrito de APANNA ante el Municipio de Villa Gesell y de varias entrevistas con el Secretario de Turismo. Todavía aguardan la licitación pública que designará un concesionario, por lo que el grupo de voluntarios trabaja en forma desinteresada en señalizar el espacio, en su limpieza y en el control del respeto hacia la ética naturista.

En Querandí, un relajado ámbito agreste casi desprovisto de servicios, rige un estricto código de convivencia. El mismo código, en realidad, rige en todas las playas nudistas por indicación de la Federación Internacional de Naturismo. El desnudo es aconsejable, pero no obligatorio en los lugares públicos, no se puede fotografiar o filmar sin permiso expreso del otro, no molestar con conductas invasivas, no hacer ruidos molestos, evitar discusiones políticas o religiosas, entre varias otras reglas.

En el marco normativo, sin embargo, hay una pauta a la que se le presta especial atención. No incurrir en exhibiciones obscenas, en propuestas o comentarios con connotación sexual. La sexualidad se considera un acto privado. “El desnudo en sí mismo no es obsceno. La obscenidad proviene de la conducta de la persona”, explica Florencia.

Cerca de Mar del Plata, más precisamente en ruta 11, kilómetro 552, a 25 kilómetros de la rotonda del faro de Punta Mogotes, funciona el otro balneario nudista. En 2000, un grupo de nudistas formó la Asociación Naturista de Mar del Plata (ANAM) para pedir por la habilitación de la playa ante el organismo de Turismo del Municipio de General Pueyrredón. El ente elevó el proyecto que fue aprobado por una ordenanza que echaba por tierra otra anterior, que prohibía bañarse desnudo en Mar del Plata.

Playa Escondida es una cala cerrada, rodeada por altos acantilados que le dan privacidad al espacio. Cuenta con variados servicios como un restaurante nudista, un bar, alquiler de reposeras y sombrillas, estacionamiento. El balneario apunta a un público completamente diferente al de Querandí, que son nudistas que huyen del gentío en búsqueda de paz.

Nudistas en búsqueda de tranquilidad. Como Liliana Tarantino -periodista- que hace 25 años que vacaciona en Villa Gesell. En 2009, junto a su marido Wálter, comenzaron a alejarse de las playas más concurridas. Ante la inquietud de sus amigos, respondían que se desplazaban hacia los balnearios cercanos al faro para hallar tranquilidad. Cuando el nudismo abandonó su estado de inquietud para convertirse en un estilo de vida, se lo comentaron a sus excolegas veraniantes y -más importante- a sus tres hijos.

“¡No me cuentes que me da cosa!”, decía su única hija mujer -la mayor- cuando Liliana incurría en detalles. Al poco tiempo, sin embargo, tanto familiares como amigos lograron naturalizar su elección. Hoy, Liliana, como su marido Wálter, como Florencia, como Daniel y como el resto de sus compañeros estarán en la playa. En su amada Querandí. “Entre las dunas infinitas y el horizonte luminoso, nos sentimos parte de la naturaleza en su verdadera esencia. Eso es el nudismo para nosotros: la libertad”, recitan como en un poema.

Fuente: Infobae.com Texto: Maximiliano Fernández.