Quince años atrás, en el Playazo de Vera sucedió que…

Unos 700 nudistas marcharon por el Playazo de Vera reclamando libertad para su forma de vida. Algunos “textiles” acompañaron la marcha y hubo cierta tensión con la Guardia Civil.

El anunciado paseo nudista y reivindicativo de Vera terminó celebrándose en la mañana de ayer (24-08-2003), a pesar de que la asociación Tortuga Boba Naturista de Vera comunicaba el sábado su desconvocatoria. Los nudistas se fueron congregando poco a poco e iniciaron una marcha pacífica desde la zona del hotel Vera Playa hasta aproximadamente la altura del Parque Acuático, a partir de las once y diez de la mañana.

A lo largo del paseo, se fueron uniendo más nudistas, que disfrutaban del día en la playa, y algunos textiles que quisieron apoyar con su presencia la convivencia pacífica de ambos colectivos en el Playazo de Vera.

Los nudistas se quejaron de la postura del Ayuntamiento de Vera, al que acusan indirectamente de la situación de crispación de los últimos días. El colectivo siente que el consistorio veratense le está poniendo límites a sus derechos como nudistas.

La marcha transcurrió durante unos 45 minutos y congregó a unos 700 participantes. Éstos animaban a todos los que estaban en la playa, textiles y nudistas, a unirse con gritos de “¡no miréis, uníos a la marcha!”.

Tensión

Cuando estaban casi en el lugar en el que se dio por finalizado el “paseo”, a la altura del Parque Acuático, se acercaron a la cabecera de la marcha varios efectivos de la Guardia Civil, quienes invitaron a los que encabezaban el “paseo nudista” a que parasen y volviesen sobre sus pasos. En ese momento se produjo cierta tensión y los números de la benemérita solicitaron la identificación de los que encabezaban la marcha, estando a punto de detener a uno de ellos.

El paseo nudista continuó unos cien metros más. En ese punto, para finalizar, todos los presentes empezaron un aplauso que se prolongó por unos minutos. Una mujer inglesa indicó a Ideal que ella era nudista, pero que iba “acompañada por mi hijo y que no lo es y que ha querido apoyarla en esta petición de convivencia pacífica y de respeto a nuestros derechos como nudistas”.

Poco a poco, todos volvieron sobre sus pasos y se fue disolviendo la marcha. Un matrimonio nudista comentaba que “para nada buscamos enfrentamientos con esta manifestación, sino mostrar que la convivencia es posible, como así ha sido durante muchos años”. Para ellos “el Ayuntamiento tiene cierta culpa porque ya intentó, el pasado año poner límites a la zona nudista, con un muro de piedras que tuvieron que quitar y convertirlos en improvisados maceteros ajardinados”.

También hubo quien habló de intereses urbanísticos en este conflicto. Según algunos de los participantes en el “paseo” de ayer “las urbanizaciones nuevas están siendo más solicitadas por textiles, que encuentran que tienen que compartir la zona con nudistas y no conciben ni respetan este hecho”.

Por su parte, entre los textiles que se encontraban en la playa había disparidad de opiniones. Mientras algunos consideraban razonable lo que pedían los nudistas, otros, residentes en Playa de Baria I, no comprendían que fueran dusnudos por las calles y las urbanizaciones y afirmaron que, cuando alguna vez han pasado a la zona nudista “nos han tocado las palmas y nos han dicho que nos desnudemos”.

El “paseo” discurrió tranquilo, sin incidentes entre nudistas y textiles. La asociación Tortuga Boba de Vera lo había convocado pero, ante el comunicado de la Subdelegación del Gobierno emitido el sábado, en él que decía que esta marcha “no cumple los requisitos exigidos y, por tanto, no puede acogerse a la protección jurídica que le otorga la ley”, la asociación retiró la convocatoria.

Fuente del texto: Diario Ideal (Edición impresa, 25-08-2003).

World Naked Bike Ride – The Documentary

Esta premiada película (Philadelphia Festival of Film and Technology, USA; Wildscreen Festival UK) sigue la planificación y el éxito de una protesta política muy inusual. The World Naked Bike Ride es una protesta a favor de la libertad corporal, y desafía nuestra dependencia de los combustibles a base de aceite.

La película de presupuesto cero (todo el transporte para la realización de la película se hizo en bicicleta) se proyectó en lugares de todo el mundo, y ha sido vista por más de 100.000 personas online, y difundidas por GreenTV and the Community Channel UK.

Repor – En pelotas / Pronudista 2008 Madrid

Andar en pelotas por la calle puede estar mal visto pero es algo absolutamente legal. Y es que la legislación española no prohíbe para nada la práctica del nudismo y en principio nada ni nadie puede privar a cualquier nudista el ir en cueros por cualquier espacio o dependencia pública. La cámara de Repor se encuentra en este reportaje con un grupo de personas que se presentan desnudas ante el mismísimo Congreso de los Diputados, de hecho reivindican así su derecho a practicar el nudismo.

Fuente: rtve a la carta.

01-07-2008 Crónica de la Pronudista 2008 en Madrid

El pasado 7 de junio de 2008 ya formará parte del calendario de numerosos recuerdos desde que echara a andar el proyecto de Puntonat. Fue desde Puntonat que se convocó una especie de manifestación en forma de paseo en favor del nudismo. Pero fueron sus participantes quienes le dieron alma al evento. Llevo días repasando los detalles de lo que logramos entre todos ese 7 de junio y cobra con más fuerza el convencimiento que no podíamos haber tenido mejor compañía. Ayer mismo, relatando por enésima vez la historia a una amiga, me sorprendí calificando de “el Equipo A de los nudistas” a los que defendieron sus derechos esa tarde en la Pronudista. Todo lo que se logró se logró por tener conciencia de grupo y sabernos con la ley de nuestra parte. Así que, antes de empezar a relatar lo que sucedió durante el recorrido de la Pronudista 2008, vaya nuestro más sincero y admirado reconocimiento a los 9 magníficos, simpatizante y todo incluida. También me gustaría disculparme por la tardanza a la hora de escribir la crónica y es que he creído más oportuno dar tiempo a los que allí participaron para que narraran su versión de los hechos independientemente de mi opinión.

La convocatoria tenía como punto de partida la Plaza Neptuno a las 12:30 del 7 de junio del 2008. Reunidos los convocantes y la prensa, Luis Pérez se dirigió al Congreso para hacer entrega, completamente desnudo, de las demandas que reclamábamos en la Pronudista. En la puerta del Congreso no le permitieron la entrada desnudo. Le informaron que a pesar de ser un espacio público tenían una normativa interna en la que ni tan siquiera permitían entrar a la gente con pantalones cortos. Luis volvió a la Plaza de Neptuno y se tapó con un pareo y una camiseta. Aún y de esta guisa le dejaron entrar para que le compulsaran los textos de las demandas de la Pronudista y del tríptico de la legalidad del nudismo.

Mientras esto sucedía el resto de participantes esperábamos en la Plaza de Neptuno rodeados de prensa y de curiosos a los que fuimos entregando trípticos de legalidad del nudismo; esto, por supuesto, estando todos ya desvestidos. Aprovechamos también para ir presentándonos. Uno de los participantes, Joaquín, contó su peripecia personal: horas antes de acudir a la convocatoria, este hombre, vecino de Madrid, había salido de casa completamente desnudo y consiguió recorrer 3 kilómetros hasta que le paró la policía y un equipo del Samur con psicólogo incluido para determinar si el hombre estaba en su sano juicio. Según nos comentó lo vivió todo con mucha tranquilidad.

Una vez reunidos todos de nuevo apareció otro participante más: ya éramos ocho. Era Domingo, también vecino de Madrid. Acudió con su chándal dispuesto a quitárselo todo una vez encontráramos un buen claro con sol constante. Comentó que había arrastrado consigo a 15 personas más pero que nos estuvieron observando en la distancia y como vieron que éramos 7 personas prefirieron no participar. Pensarían que acudirían tantos o más que la Ciclonudista, con la que coincidíamos en día y hora y prácticamente en lugar y es que tan sólo nos separaban unos pocos metros.

Entendiendo que ya no iba a acudir más gente decidimos emprender la marcha. Durante la misma fuimos entregando los trípticos de legalidad del nudismo y la entrega en mano nos permitió ver con detenimiento las reacciones de la gente; gestos, palabras, actitudes esquivas, otros curiosos que se acercaban a recoger la información, gente que preguntaba directamente y asentía y aprobaba… En general el paseo transcurrió con total normalidad. Del recuento de expresiones verbales diremos que hubo más a favor que en contra. Tan a penas un par o tres de reprobaciones por lo bajo. Continuamos el paseo hasta el Parque de el Retiro con todas calles atestadas de gente y con un coche de la policía siguiéndonos hasta el mismo interior del parque.

Un fallo que tuvimos a la hora de pedir el permiso de la convocatoria fue poner como hora final del paseo las 14:15. Y más adelante se explicará por qué fue un error ese detalle.

Dentro del Parque de el Retiro nos vimos desbordados por la gente que se nos acercó a inmortalizar con fotografías nuestra presencia allí. Pero hubo en concreto un hombre que estuvo brillante a la hora de grabarnos con su cámara digital mientras nos entrevistaba. ¡Un “reportero” chileno improvisado! Se mostró muy intrigado por nuestra presencia allí y comenzó a preguntar para aclarar las diferencias legales que existen entre España y Chile con respecto al tratamiento del desnudo en público. Estuvo muy correcto y para ser un turista más, muy profesional también a la hora de plantear las preguntas.

Apareció Cristina, una simpatizante amiga nuestra que llegaba tarde al evento y ya se nos pudo unir, vestida, en el Parque de el Retiro. Seguidamente nos fuimos colocando sobre el césped más cercano para intercambiar impresiones de cómo había discurrido todo y mejoras para el siguiente año. Pasado el rato despedimos a Domingo que tenía quehaceres pendientes para ese día.

El ánimo en general era muy alegre y distendido. Casi me atrevería a decir que triunfalista ya que para algunos de los que allí estábamos era nuestra primera incursión urbanudista. Un subidón de adrenalina de “buen rollo” imperaba en el grupo. Los novatos nos sorprendíamos de lo a gusto y reconfortante de la experiencia y lo sencillo que había resultado todo. Parecía que no se podía estar mejor… parecía.

La tarde era estupenda y por el Parque de el Retiro la gente acudía en familia, en grupos de amigos, gente solitaria, a pasar lo que quedaba de día. Estábamos rodeados de gente que reparaba o no en nuestra presencia. Algunos repararon y no para bien y decidieron llamar a la policía. Esta acudió. Concretamente acudieron cuatro policías, bastante jóvenes. Muy dialogantes, a excepción de uno. Nos animaron a que tapáramos nuestros genitales. Los veteranos se levantaron enseguida y dio comienzo el pulso.

Se les comunicó que estábamos reunidos en manifestación y les mostramos la documentación que así lo testificaba pero, y ahí retomamos lo del error comentado anteriormente, la hora de finalización ya había cumplido. Fue ahí cuando ya lo que se logró fue algo más allá de una manifestación legal. Fue un pulso ganado desde la ciudadanía. Dentro de lo malo, ese error, le da más mérito al resultado final.

Los veteranos hicieron uso de toda su experiencia en lides del estilo y a cada argumento de los policías, que intentaron disuadirnos constantemente para que nos tapáramos los genitales debido a las cuatro llamadas de personas que no toleraban nuestra desnudez pública, estos argumentaban sin titubear que no realizábamos ningún acto que infringiera ley alguna. Los policías estuvieron muy correctos pero no quisieron marchar dando la imagen de que “no hacían nada” por dirigir la situación. Finalmente llamaron a su superior y se abrieron dos frentes de diálogo. Queremos destacar la correctísima actuación que tuvieron todos.

Julián, muy conocedor de las leyes, fue uno por uno preguntándoles si “¿usted me ordena que me vista o me lo aconseja?”. Muy importante el matiz. En ningún momento le dijeron que ordenaban nada. Sólo querían que nos tapáramos a las buenas. A todo esto, los novatos como Juan Antón y yo estábamos de espectadores, recogiendo información mentalmente de cómo actuar en estos casos. Yo estaba por levantarme de allí pensando que por este año ya había suficiente y que para la próxima Pronudista más y mejor. Pero, pasó algo que creo, creo, que ninguno de los que estábamos allí pensábamos que iba a suceder: la policía marchó y nos dejó estar como queríamos, desnudos. Os podéis imaginar que los ánimos triunfalistas de los que antes hablábamos se multiplicaron por diez. Después de media hora de pulso con la policía, sacando excusas algunas de ellas de lo más ridículas, para que nos vistiéramos, conseguimos nuestro objetivo, hacernos valer como ciudadanos libres para estar en un espacio público como nos viniese en gana. Os podemos decir que incluso se acercó gente a darnos su apoyo durante el diálogo con los policías. Increíble.

Aún nos quedamos unos minutos más, degustando el logro gracias a la perseverancia de los presentes que con argumentos de peso y aportando fotocopias de sentencias ganadas a favor por pasear desnudo por la calle (Joaquín) logramos grupalmente mantener una firmeza coherente y pacífica. Esos minutos dieron paso a un último y, para mí, magnífico colofón final de nuestra actividad allí aquella tarde. Se acercaron hasta nosotros un par de senegalesas con una niña de unos cuatro años a preguntarnos qué “reivindicábamos”. Julián acudió a la llamada y le informó que simplemente estábamos haciendo uso de un derecho reconocido en España y la reacción de la mujer fue tan positiva que me dejó con el ánimo por las nubes. En ningún momento le tapó los ojos a la niña que poco a poco se iba inclinando para poder ver lo que Julián tenía debajo de la camiseta que llevaba en ese momento. Todo entraba dentro de la más cotidiana normalidad: una madre que se acerca con su hija y una amiga a preguntar a un grupo de gente desnuda que qué hacen allí y, con mentalidad abierta, acoge las explicaciones; ni países, ni religiones, ni culturas… ningún obstáculo nos separaba en ese momento. Tan sólo las ganas de comprender lo desconocido hicieron posible ese momento. Para mí fue revelador. Juan Antón grabó en la distancia la escena.

He de decir también que, desde la Plaza de Neptuno hasta acabada la visita de los policías, estuvieron con nosotros un equipo de reporteros de la Primera. Querían que la Pronudista estuviera en su reportaje acerca de la vida naturista (Repor – En pelotas) que emitirán en los próximos meses. Estuvieron también muy “batalleros” con la policía, siempre a nuestro favor. A causa del reportaje llevaban un tiempo documentándose con respecto a nuestra situación legal y supieron defender nuestra postura a nuestro lado. Desde aquí vaya también para ellos nuestra gratitud.

En definitiva, y utilizando las propias palabras de los participantes en la Pronudista diremos que fue “un éxito total”.

Gracias, gracias, mil gracias a todos; tanto los que estuvisteis como los que por razones de causa mayor no pudisteis acudir al final. Y a los que se quedaron por el camino, y están por llegar, también gracias.

Luis Pérez, el promotor del paseito por Madrid.

Fuente de la información: puntonat.blogspot.com