El anarco naturismo, doble camino a la libertad

«(…) para mí no es naturismo aquel que no se preocupa de la vida integral del individuo y como ésta solo puede desarrollarse dentro de una sociedad igualitaria, sin leyes ni gobiernos, sin explotadores ni explotados, deduzco de aquí la consecuencia de que las ideas naturismo y anarquismo van tan íntimamente unidas, que no pueden separarse sin que a cada una de ellas les falte algo para ser completa».

«¿Qué ley natural marca la explotación del hombre por el hombre? ¿Puede ser naturista una colectividad donde exista esta anomalía? Cualquier hombre libre al contestar a estas preguntas, habrá de unir los dos ideales tan íntimamente, que forzosamente se verán unidos, sin que puedan separarse uno de otro».

Antonia Maymó

El anarco naturismo

Presos naturistas libertarios en el patio de la cárcel Modelo de Barcelona en 1933.

No recuerdo cuando vi esta foto por primera vez. Se trata de un grupo de presos anarquistas haciendo ejercicios naturistas en el patio de la cárcel Modelo de Barcelona en el año 1933. Recuerdo que me impresionó sobremanera; no por el hecho en sí, unos cuantos hombres «en pelotas», ni que sea haciendo una especie de pirámide o «castell», sino por el hecho de estar realizando esos ejercicios en el patio de la prisión -probablemente condenados por la República y la Generalitat de Catalunya- después de la fracasada insurrección revolucionaria, quizás de enero de 1933.

Que en el movimiento anarquista de los años 20 y 30 del siglo pasado bullían cientos de iniciativas heterogéneas, todas ellas conducentes a la emancipación integral del ser humano, es algo que todos los que nos hemos acercado a él con la mirada atenta, hemos podido descubrir.

El esperantismo, el naturismo, el vegetarianismo, el feminismo, el desnudismo, junto al no menos impresionante -amor libre- no son más que algunos de estos «ismos» de los que el anarquismo ni supo, ni pudo, ni quiso desprenderse y que hoy, casi un siglo después, nos ayudan a entender la grandeza de aquel movimiento que a punto estuvo de conseguir instaurar un nuevo mundo mucho más justo, libre e igualitario del que nos ha tocado, nos toca y, mucho me temo, nos seguirá tocando vivir.

Cuaderno de pensamiento titulado «El naturismo libertario».

Hace unos años, en 2005, «Solidaridad Obrera» publicó un interesante Cuaderno de pensamiento con el título de El Naturismo libertario, firmado por J.M. Rosselló, del que me gustaría entresacaros algunos párrafos:

Naturismo y anarquismo: el naturismo libertario (I)

El estudio del naturismo libertario es más complejo que el del resto de corrientes, pues se da tanto en el movimiento anarquista como en el propiamente naturista. Por eso es necesario analizar las diferentes perspectivas de relación entre las dos corrientes de pensamiento y, a la vez, hablar de Reclus y de Tolstoi precursores, ambos, de lo que poco después se denominaría naturismo libertario. Eliseo Reclus (1830-1905), geógrafo y teórico del anarquismo, es muy influyente en el movimiento ibérico por la rapidez con que son traducidas sus obras, tal como ocurre con su gran estudio de geografía social El Hombre y la Tierra (1905-1908), material didáctico en la Escuela Moderna de Ferrer i Guardia.

En el volumen VI de este estudio se encuentran elementos de los cuales se nutre el naturismo libertario. Reclus, vegetariano, defiende, como un gran acontecimiento revolucionario, recuperar el derecho de los antiguos griegos a ir desnudos a la luz del sol, pasando a ser la ropa una cuestión exclusivamente climatológica. Si fuese necesario recomendar una obra del sabio geógrafo, breve, bella y didáctica de la interrelación entre naturaleza y sociedad sería, sin duda, El arroyo (1864).

También es pronto conocido en la Península el escritor, pedagogo y revolucionario ruso León Tolstoi (1828-1910), promotor de un anarquismo basado en el mensaje social de la palabra de Cristo una vez desprovisto de todo aspecto religioso.

Tolstoi, vegetariano y esperantista como Reclus, escribe en su postrer libro Últimas palabras (1909) que vivamos según la ley de Cristo: amándonos los unos a los otros, siendo vegetarianos y trabajando la tierra con nuestras propias manos.

A pesar de que no lo parezca, el naturismo y el anarquismo ibérico tienen los mismos puntos básicos en común: la idea de un orden natural del cual nos aleja el artificialismo, razón de la necesidad de retornar desde el individuo. Sin embargo esto no es motivo para que no se den más interpretaciones, pues también, por ejemplo, se puede considerar un retorno a la sociedad natural -naturaleza- la insurrección para la instauración del comunismo libertario. Otra visión que no pasa por el naturismo libertario, así como tampoco guarda una relación necesariamente directa con él, son las prácticas de los primeros anarquistas de la segunda mitad del siglo XIX, motivadas quizá por querer dar ejemplo de austeridad y de higiene social al no comer carne o no beber vino ni jugarse el sueldo a las cartas.

El naturismo libertario en su momento de más gran esplendor -los años veinte y treinta como el resto del movimiento naturista- tiene diferentes perspectivas:

— El naturismo y el anarquismo, dos puertas que dan al mismo lugar.
— El naturismo y el anarquismo, dos sistemas filosóficos diferentes pero obligadamente complementarios.
— El individualismo libertario.
— Los anarquistas no naturistas.

Dos maestros racionalistas, la madrileña Antonia Maymón y el sabadellense Albano Rosell, junto al barcelonés Adrián del Valle, son los partidarios más representativos de los que consideran naturismo y anarquismo un mismo ideal con dos entradas.

Antonia Maymon (1881-1959) es una destacada militante que se orienta en cuatro ejes: anarquismo, naturismo, liberación de la mujer y pedagogía racionalista. En el terreno del naturismo Maymon participa en el Congreso de Bilbao (1925), preside el de Málaga (1927), además de colaborar durante diez años en la revista Helios, hasta 1931, y seis, hasta 1932, en la revista Naturismo (1920-1934), es decir, es muy conocida y valorada tanto en el movimiento naturista como en el anarquista, con la visión que ella misma refleja, entre otros, en Anarquismo y naturismo (1925):

«(…) para mi no es naturismo aquel que no se preocupa de la vida integral del individuo y como ésta solo puede desarrollarse dentro de una sociedad igualitaria, sin leyes ni gobiernos, sin explotadores ni explotados, deduzco de aquí la consecuencia de que las ideas naturismo y anarquismo van tan íntimamente unidas, que no pueden separarse sin que a cada una de ellas les falte algo para ser completa» (pág. 12).

Y por si no ha quedado suficiente claro: «¿Qué ley natural marca la explotación del hombre por el hombre? ¿Puede ser naturista una colectividad donde exista esta anomalía? Cualquier hombre libre al contestar a estas preguntas, habrá de unir los dos ideales tan íntimamente, que forzosamente se verán unidos, sin que puedan separarse uno de otro» (pág. 12).

El pionero del anarquismo en Catalunya, Albano Rosell (1888-1964), es también un activo naturista que a pesar de sus dos exilios en Montevideo, la capital uruguaya, uno a consecuencia de la Semana Trágica (1909) y otro, el definitivo, a causa de la represión previa a la dictadura de Primo de Rivera, participa muy activamente en los primeros años de la revista Helios. Igualmente, acude como delegado al no llegado a celebrar Congreso Naturista Ibérico de Lisboa y edita, posteriormente, El Naturista (1922-1923) donde expone sus opiniones durante los años de definición del movimiento naturista.

Su obra Naturismo en Acción (1922), es una crítica a la visión exclusivamente terapéutica sin una base filosófico social la cual desarrolla en El Naturismo Integral y el Hombre Libre (1918): «(…) el Naturismo no es solamente un problema de higiene, de mesa, de terapia; (…) no son más que aspectos que estudia y razona el Naturismo; pero, además de estos aspectos estudia sus complementos que tienen relación con el medio social y económico vigente, con las necesidades de raza, de clima, de ambiente, con los sentimientos y lo que el hombre ha creado como ciencias, artes, lazos autóctonos, tradiciones modificables, afectos sanguíneos, bondades humanas (…)» (pág. 69).

Rosell ve el naturismo integral o libertario como la ciencia del vivir felices que supera dogmas e «ismos», al ser producto del estudio de las leyes naturales. El naturismo integral abarca el aspecto físico-vital, el ético, el social, el artístico emotivo y el científico. La idea básica del aspecto social consiste no en resolver los efectos de la decadencia sino sus causas viendo cómo afrontar la resistencia del capital a la solución. Rosell, en su utopía naturista, En el país de Macrobia (1929), da un ejemplo de la importancia del aspecto artístico-emotivo, el sentido estético, el cual nos lleva a la identificación con las cosas y seres de la naturaleza.

Adrián del Valle (1872-?), periodista y escritor, nace en Barcelona pero se instala definitivamente en la capital cubana después de la independencia de la isla, formando parte de la Sociedad Naturista «Pro-Vida». Su pluma, orientada por el anarquismo y el naturismo, escribe la novela Náufragos (1926) que aún sigue siendo la mejor descripción del naturismo libertario, a través de las vivencias del médico Octavio Alvar tanto ante las injusticias del mundo colonial como ante el retorno al orden natural que borra las clases sociales en la isla desierta que da título a la novela. En Naturismo (1931) expone su visión del naturismo a partir del aspecto sociológico y del filosófico: «El objetivo del Naturismo sociológico es observar los obstáculos que ofrece la sociedad al desenvolvimiento natural del individuo y a la vez estudiar el modo de ir eliminándolos, hasta alcanzar un medio social que no esté en pugna con dicho desenvolvimiento» (pág. 24).

«El Naturismo filosófico debe proponerse únicamente el conocimiento de la naturaleza que circunda al hombre, la que constituye su medio. Estudiar al ser humano, en su naturaleza propia (constitucional) y con sus relaciones con el medio social (agregados humanos) y el medio natural (terrestre y cósmico). Y de semejante estudio deducir las reglas físicas, morales, sociales y naturales, más convenientes a la vida normal y armónica de los hombres» (pág. 27).

La Sociedad Naturista Cultural de Alcoy publica esta obra del escritor naturista, una muestra de que a pesar de vivir en la isla gran parte de su literatura se edita también en la península.

Diferentes pero complementarios

El Dr. Puente y el sindicalista montañés González Malo son dos ejemplos de considerar el anarquismo y el naturismo como dos sistemas filosóficos completos pero necesariamente complementarios.

Isaac Puente (1896-1936) nace en la población vizcaína de Las Carreras, se doctora en Medicina en 1918 y ejerce prácticamente toda su carrera en el municipio alavés de Maeztu. Puente es uno de los grandes difusores del naturismo libertario y el principal en dar a conocer la medicina naturista dentro del movimiento anarquista.

El médico libertario opina que anarquismo y naturismo son dos ideales diferentes que vistos como soluciones últimas crean dogmatismos -especialismos, dice él- en lugar de desarrollar nuestra libertad camino de la perfección humana. A pesar de todo, los considera compatibles y complementarios. Compatibles, por su idéntica finalidad de suprimir el dolor humano y su parentesco ideológico de encontrar la raíz del sufrimiento en el apartarse de la naturaleza.

Complementarios, al ocuparse de aspectos diferentes, el anarquismo libera el ser social y el naturismo libera el ser vivo. En Generación Consciente (1924), sigue esta exposición dando a ambos ideales una superioridad respecto al resto por: la disciplina a que someten los actos sociales y corporales.

— El entrenamiento consciente que esta produce en quien los realiza.
— La amplitud de miras que tienen a pesar de su especialismo.
— La exaltación del humanismo.

Jesús González Malo, sindicalista portuario, funda en 1930 un Grupo Naturista en el Ateneo Obrero de Santander, afín a la C.N.T. Un año antes había dado respuesta con el artículo «¿El Naturismo integral se basta a sí solo?», a otro de Silvestre del Campo partidario de las de un mismo ideal. González Malo pone el ejemplo de los tres brazos del mismo cuerpo, es decir, la anarquía es la meta -el comunismo libertario-, el sindicalismo es el medio colectivo para alcanzar dicho objetivo y el naturismo es el medio de perfección individual indisoluble del avance hacia la sociedad comunista libertaria.

El individualismo libertario

Costa Iscar, individualista libertario, realiza en su ensayo Crítica y concepto libertario del Naturismo (1923), una crítica al vegetarianismo naturista al relativizar el valor de la alimentación y de la medicina naturista, haciéndose partidario de la sobriedad más que de cualquier exclusivismo, a la vez que también critica la poca profundidad o el marcado conservadurismo de sus planteamientos sociales. En esta línea, el concepto de naturismo libertario es un ideal de transformación social aunque, como buen individualista, le prevé un futuro de pequeñas colectividades agrícolas de afines, pues ningún ideal puede alcanzar servir para todo el mundo y para todo momento.

Mientras que Costa Iscar no es naturista, el colectivo de la revista Iniciales (1929-1937) con sede en la barriada barcelonesa de Sants y, a su vez, heredera de Ética (1927-1929), sí que lo es, pero siempre con la idea de que es un empezar, no una finalidad, tal como simboliza su título y expone su primera editorial.

Para acabar este apartado es necesario referirse a la familia Montseny y la segunda época de su publicación La Revista Blanca (1923-1936). Los Montseny consideran el individualismo como la interpretación más refinada de la anarquía siempre, eso sí, que no quiera imponerse en ella. Federica Montseny (1905-1994) ilustra bien el paso de «naturista» a «naturalista», máxime cuando el naturismo es uno de los ejes editoriales iniciales de su revista.

En  (1923), Federica escribe que éste necesita del anarquismo para tener un carácter transformador, mientras se decepciona por el auge, dentro del movimiento naturista, de posiciones más terapéuticas que sociales, lo cual la conduce a denominarse «naturalista» y a distanciarse, en la práctica, de los planteamientos naturistas, aunque no dé esta sensación en Naturismo y naturalismo (1927).

Anarquistas no naturistas

En el seno del movimiento libertario, no todos los anarquistas tienen la misma opinión. Los hay como Fortunato Barthe, maestro que coincide en las escuelas racionalistas de Alacant con Antonia Maymón, que afirma en Cómo veo yo el naturismo (1927) que un anarquista, a pesar de no ser naturista, nunca puede estar en su contra. Otros, sin embargo, le ven como una dispersión de las fuerzas o un retardar el objetivo principal de la revolución social que, una vez alcanzada, traerá consigo todo el resto añadido. Y, otros, hasta llegan a ridiculizarlo diciendo que es un querer hacer la revolución con coliflores y alcachofas.

La respuesta de los naturistas libertarios también es clara como se puede ver en Algo sobre Naturismo de Silvestre del Campo o se ríen de nosotros de Julio Enrique, ambos de 1927. Tanto uno como otro, ven en el naturismo libertario un enriquecimiento del anarquismo y no ven en el hecho de que el capitalismo no permite serlo al cien por cien una justificación para dejar de intentar acercarnos a la naturaleza. Silvestre del Campo, añade que dado que ningún capitalista pide al obrero, para darle trabajo, la condición de alcohólico o de fumar tabaco, si uno no es capaz de afrontar sus propias debilidades o vicios difícilmente puede buscar la emancipación social.

Vegetarianismo y desnudismo

A diferencia del resto de corrientes, el naturismo libertario une ambos caminos. Del vegetarianismo no es necesario añadir nada a lo dicho en otros apartados, pero del desnudismo sí.

El naturismo libertario no comparte la idea de la librecultura de que el estado natural de la humanidad es la desnudez. El escritor Laura Brunet en la muy conocida Desnudismo Integral. Una nueva visión de la vida (1931), manifiesta la postura libertaria en tres aspectos: constata la existencia regulada de cuándo ir vestido y cuándo no en todas las sociedades, sitúa el problema en la transformación de una cuestión de abrigo en un tema de orden moral -el vestidismo- y muestra la simpatía hacia la librecultura por su carácter progresista.

Esta perspectiva está reflejada también en la encuesta de la revista Iniciales con colaboraciones desde septiembre de 1929 hasta abril de 1931. La encuesta recoge la crítica del vestidismo y su simbología clasista, defiende las ventajas higiénicas de la desnudez, su estética, su belleza como ejemplo de salud y combate guiada por la evolución contra el menosprecio del cuerpo por parte de la moral cristiana. Colaboran, entre otros, Puente, Maymón, Martínez Novella, Augusto Moisés Alcrudo y Pierre Vachet.

Como no podía ser de otra manera en una publicación individualista no deja de señalar que, mientras que tomar el sol es saludable, el hecho de estar moreno no te hace ni mejor ni peor, por esto, en primer lugar es preciso despertar el espíritu de libertad del individuo el cual ya encontrará su propio camino para desarrollarlo.

La pedagogía naturista libertaria

La pedagogía libertaria también recibe aportaciones de Rosell y de Maymón, ambos pedagogos y maestros como ya se ha dicho. Rosell no cree, debido a la degeneración de la especie, que se venga a este mundo como una página en blanco donde el resultado final es debido a lo que en ella se escriba. Él propone, en cambio, una reeducación de la infancia para devolverlos a la armonía con la naturaleza. En esta forma no es necesaria ninguna acumulación de materias o instrucción precisándose, en cambio, un sistema educativo mixto diferente donde el maestro es una especie de hermano mayor -iniciador- en una escuela al aire libre, sin vacunas y con una alimentación vegetariana, donde lejos de castigos y de premios, se potencia el darse cuenta de la trascendencia, en relación a los demás, de las propias acciones y su incidencia en la mencionada armonía. El pedagogo sabadellense, utiliza narraciones de otras experiencias educativas suyas, Albores (1932) -la más conocida- como medio de fomento y percepción de dicha trascendencia.

Su pensamiento queda expuesto en Naturismo y Educación de la Infancia (1918): «Nuestra finalidad es dejar obrar a la Naturaleza, amortiguar en la infancia todo lo que de ilógico y pernicioso aparezca, todo lo absurdo y violento que se presente, (…)» (pág. 6).

En 1912 se constituye en Vitoria-Gasteiz la primera tropa de la Asociación Nacional de los Exploradores de España (boy scouts españoles). Promotores de esta asociación paramilitar son el capitán de Caballería, Teodoro Iridier, y el periodista y escritor barcelonés Arthur Cuyàs afincado en Madrid y director de la revista El Hogar Español, el cual, tres años después es nombrado su comisario general. Rosell, consciente de la incidencia de la educación en el pacifismo o belicismo de los pueblos, señala y denuncia la presencia de los valores y la organización militar en el asociacionismo de Exploradores detrás de una fachada de camaradería y contacto con la naturaleza.

Maymón, cree que la educación es cosa de las mujeres y tiene de estar dentro del naturismo pues la salud física lleva al desarrollo de la inteligencia y la educación de los sentimientos. Esto representa una autoeducación de las mujeres adultas en el naturismo por su propia salud y el ejemplo que tienen de dar a los hijos, mientras que a las niñas les es necesaria una asignatura específica, maternología, capaz de desarrollar el amor de madre. Maymón escribe gran cantidad de artículos tanto en la prensa anarquista como en la naturista aunque su pensamiento educativo de escuela única para niños y niñas sin distinción de clases sociales se recoge en Esbozo Racionalista (1932).

Entre el naturismo libertario también es reconocida la obra del maestro de Azuaga (Badajoz), Daniel L. Coello, titulada El Naturismo y la educación (1924), mucho más cercana a los postulados vegetariano naturistas en cuestiones como que la finalidad propia de la mujer es la maternidad.

Ecologistas, veganos y anarcoprimitivistas

Independientemente del interés de todo lo expuesto referente al naturismo libertario, éste desapareció como corriente en 1939. La dictadura franquista ya se preocupa lo suficiente de que sea así. Por ejemplo, la sociedad naturista de la población alicantina de Alcoy no puede legalizarse hasta los años setenta, casi veinte años más tarde que el resto, debido al recuerdo de la tradición libertaria de la Sociedad Naturista Cultural, ejemplo de asociación naturista harto reconocida en su momento.

A finales de los setenta se da alguna reanimación: aumenta la presencia libertaria dentro de las asociaciones naturistas y se publican boletines de algún colectivo vinculado a C.N.T. o a C.G.T., como el del Colectivo Naturismo y Ecología del Ateneo Libertario Carabanchel (Madrid) próximo a ésta última. De hecho son intentos basados en el pasado, mientras las jóvenes generaciones que despiertan socialmente en los años setenta u ochenta andan por otros caminos considerados parciales por la C.N.T. debido, según ella, a que el ecologismo o el feminismo no tienen una alternativa global.

El espíritu que en una época se manifiesta como naturismo libertario, está presente -no digo continúa-, por ejemplo, en marzo de 1989, en la VI Asamblea de la Coordinadora Asamblearia del Movimiento Ecologista (CAME) cuando se adhiere a los doce puntos del Manifiesto de Daimiel. El quinto, extraído de un estudio del autor (1989), es lo suficiente elocuente: «Rechazamos, por tanto, el modelo de producción capitalista, y consideramos insatisfactorio todo socialismo burocrático y, en general, cualquier fórmula socio-económica basada en el productivismo y en la acumulación de poder» (págs.13-14).

Está presente, también, en toda la red vegana que desde la liberación animal aporta un vegetalismo de cariz social, muy relacionado con sectores del movimiento okupa: comedores, fanzines, música…

Y claro, no deja de estarlo, pero de otra manera, en la actual corriente anarcoprimitivista, la del Futuro Primitivo (1994) de John Zerzan que, desde los últimos estudios de antropología y arqueología, revitaliza la idea de la civilización como una degeneración portadora de estados y jerarquías. Pero todo esto, realmente, ya es otro tema. Josep María Roselló. «La ropa representa la esclavitud en unos y tiranía en otros; solo el desnudo representa al hombre anárquico rebelde a todas las normas, desligado a los prejuicios de atavío de la sociedad del dinero. Esta relación se traduce en julio de 1928 en la constitución de la Federación Naturista, y en septiembre de 1929 en la celebración del IV Congreso Naturalista Español, apoyados ambos por el movimiento libertario».

Breve cronología del naturismo anarquista

1895

— La Idea Libre de Madrid, alaba el aspecto terapéutico pero critica el conservadurismo del kneippismo, movimiento antecedente y originario del naturismo.

— Según Díaz del Moral en Historia de las agitaciones campesinas andaluzas (1928), los anarquistas andaluces no consumen alcohol, tabaco ni carne aunque puedan y abrazan el naturismo al cambio de siglo.

1922

— Albano Rosell impulsa un debate de base para definir y señalar los objetivos del naturismo en un futuro Certamen Naturista. Mediante El Naturista, propone como temas de debate: la dignificación humana por el naturismo integral, filosofía naturista, el naturismo ante los problemas sociales, relación e importancia como ideales dignificadores de acracia y naturismo, el naturismo y la humanidad.

— Asamblea Naturista de Valencia. Iniciativa opuesta a la del Certamen, donde se consensua una definición de naturismo sin dimensión social, se acuerda crear una futura federación naturista española y se marcan como objetivos: una universidad naturista, sanatorios naturistas, escuelas regidas según principios naturistas y colonias agrícolas naturistas.

— Constitución de la Sociedad Naturista Cultural en la población alicantina de Alcoy.

1926

— Constitución del Ateneo Naturista Ecléctico (ANE) en Barcelona.

— Carta-circular de la Sociedad Vegetariana Madrileña, mediante la cual se pretende excluir del movimiento naturista a quienes pretenden un cambio social para su consecución. Respuesta contundente de Maymón y de Puente.

1927

–Congreso Naturista de Málaga. Presidido por dos anarquistas, Maymón e Hipólito.

1929

— Congreso Naturista de Barcelona. Es el último conjunto de todas las corrientes, solo los naturistas libertarios quieren mantener una unidad en la diversidad.

1936

— En el dictamen Concepto confederal del comunismo libertario del Segundo Congreso Extraordinario de la CNT, se señalan específicamente las comunas naturistas y su relación con el resto de comunas.

— Acuerdo unánime del Pleno Regional de Sindicatos Campesinos de la CNT de ceder tierras confiscadas para la formación de comunas naturistas.

— Durante el período ministerial de Federica Montseny, la Federación Naturista Española abre un Hospital Naturista para heridos y convalecientes del frente.

Fuente: lo que SOMOS.

Información relacionada:

El nudismo y los primeros anarquistas españoles.
Catalanes en pelotas.

Red de Investigación Naturista

El naturismo, como casi cualquier tema, tiene una rica historia que puede investigarse a través de muchas fuentes, ya sean escritas, orales, pictóricas o cinematográficas. En este blog, mis compañeros escritores y colaboradores del sitio han publicado sobre la importancia de la investigación en el proceso de escritura (como la publicación de Paul aquí y la de Robert aquí): la investigación es, por supuesto, importante para casi todos los tipos de escritura, no solo para la ficción naturista. En esta publicación, ofrezco una mirada rápida llena de enlaces sobre cómo están las cosas actualmente con respecto a la investigación naturista en los Estados Unidos.

Hay cuatro bibliotecas dedicadas a la investigación naturista en los Estados Unidos. Comenzaron un nuevo nivel de cooperación hace unos años, formalizado colectivamente como el Nudist Research Library Consortium. Las organizaciones miembros son la American Nudist Research Library (ANRL) en Kissimmee, Florida; la Naturist Education Foundation Research Library (NEFRL) en Oshkosh, Wisconsin; la Western Nudist Research Library (WNRL) en Temescal Valley, California; y la Biblioteca y Archivo Regional AANR-NW en Springfield, Oregón. En general, están actualizando sus servicios y digitalizando materiales lo mejor que pueden mientras cooperan entre ellos para completar colecciones completas.

Además de este consorcio de bibliotecas, existen otras organizaciones como la Naturist Education Foundation (NEF) y el Professors and Researchers SIG (Grupo de Interés Especial). NEF se separó recientemente de The Naturist Society Foundation (TNSF), mientras que el grupo de Profesores e Investigadores mantiene su afiliación dentro de TNSF como uno de sus muchos grupos de interés especial. Ambos grupos producen boletines informativos orientados a la investigación: las páginas de NEF’s Pages of History están disponibles para el público (edición de febrero de 2022), mientras que el boletín de profesores e investigadores se envía por correo electrónico adjunto a los miembros del grupo. Además, hay algunas colecciones especiales sobre nudismo y naturismo en ciertas bibliotecas universitarias de EE. UU.

No se deben pasar por alto excelentes revistas y podcasts que, si nos quedamos dentro de los Estados Unidos, incluyen la revista N de TNSF , los números más recientes del AANR Bulletin, el podcast Naked Age y el New Nudist Podcast.

Dentro de los Estados Unidos, ¿qué he dejado de lado? En el mundo más allá de los EE. UU., por supuesto, hay muchas publicaciones y podcasts naturistas fantásticos… pero ¿qué pasa con las bibliotecas o consorcios de investigación naturista? ¿Existen organizaciones similares en otros países?

Fuente: naturistfiction.org Autor y editor del blog: Will (texto original en inglés).

En respuesta a las preguntas ¿qué pasa con las bibliotecas o consorcios de investigación naturista? ¿Existen organizaciones similares en otros países?

Si existen esas bibliotecas, consorcios u organizaciones similares en Europa, éstas son pocas y apenas se conocen. En España desde luego creo que no, aunque es algo que no podría asegurar.

Quizás de los pocos recursos en España dedicados a la conservación de documentos e historia del nudismo sea este blog, en él que intento desde hace años aglutinar y preservar mediante su publicación, todas aquellas «Historias e Historia del Nudismo, Naturismo y Desnudo Artístico» posibles, exclusivamente a nivel particular y sin ningún estamento, organización, asocación o federación que lo respalde, que cuenta con un extenso y considerable fondo documental: dibujos, carteles, fotografías, artículos, documentos, noticias, boletines, publicaciones, libros, películas, vídeos, etc. que dan soporte al blog.

Información relacionada:

Bibliotecas nudistas naturistas en el mundo.

Una breve historia de los primeros nudistas estadounidenses

El nudismo americano, y el estilo de vida libre y natural del que formaba parte, surgieron de Lebensreform (o “reforma de vida”), un movimiento de salud alemán de mediados del siglo XIX que animaba a los habitantes urbanos a abordar los males de la sociedad industrial viviendo más naturalmente. Filosofía nudista, a la que los practicantes británicos se referían como naturismo y los alemanes como Nacktkultur, incluido el vegetarianismo; exposición al aire fresco, agua y luz solar; abstinencia de tabaco y alcohol; y actividades de regreso a la naturaleza como jardinería, caminatas y campamentos.

Para explicar el nudismo social al público estadounidense y estudiar las posibilidades terapéuticas de la desnudez grupal, Howard C. Warren, profesor de psicología en Princeton, publicó en 1933 un ensayo de amplia circulación en el que describía su estancia en el campo nudista alemán Klingberg, cerca de Hamburgo. Klingberg era propiedad de Paul Zimmerman, quien había comprado la propiedad en 1902, en los primeros años del nudismo social, y había criado a su familia de acuerdo con los principios y protocolos de la cultura corporal emergente. Warren concluyó que los nudistas no eran «radicales, rebeldes sociales o caprichosos», ni los caracterizaría como «pervertidos o neuróticos». En cambio, todos estaban relajados, “naturales».

Frances y Mason Merrill, una pareja joven de Nueva York, habían visitado Klingberg dos años antes y temían que el nudismo nunca pudiera afianzarse en los Estados Unidos. En su obra de 1931 Among the Nudists, los Merrill argumentaron que siempre habría fuertes presiones sociales, económicas y políticas que se opondrían a la política corporal progresista, que van desde la mojigatería protestante de los movimientos de reforma social estadounidenses hasta la xenofobia del Ku Klux Klan. Los nudistas no solo parecerían intrínsecamente indecentes, sino que su práctica cultural tenía orígenes extranjeros.

Tratando de adoptar un rumbo más optimista, los Merrill también señalaron que, a pesar del conservadurismo social estadounidense, había “ciertos factores en la vida estadounidense que podrían favorecer el progreso del movimiento [nudista]. La más obvia es la popularidad de tomar el sol en los últimos años. Durante los últimos veranos, ya sea en busca de salud o simplemente un ‘bronceado de moda’, innumerables estadounidenses se han estado brindando. Pero la popularidad generalizada de los bronceadores en las décadas de 1920 y 1930 no fue sintomática de un movimiento social más amplio; más bien, el bronceado intencional estaba estrechamente relacionado con una economía de consumo dirigida hacia un nuevo mercado juvenil con dinero para gastar en actividades al aire libre y ropa confeccionada como el traje de baño y el vestido sin espalda. Los bronceados significaban ocio y riqueza, no socialismo o experimentación social.

Reflexionando sobre los legados naturistas de Whitman y Thoreau, los Merrill concluyeron en su segundo trabajo, Nudism Comes to America, que el único futuro que un movimiento nudista realmente podría tener en Estados Unidos era uno de convicción individual más que social, practicado en grupos pequeños y atomizados. Los Merrill creían que en lugar de en el campo, como en Alemania, el nudismo estadounidense se adaptaría mejor a las ciudades.

El nudismo urbano resultaría más desafiante de lo que habían pensado los Merrill. En 1931, Kurt Barthel, el inmigrante alemán que trasplantó el nudismo social a los Estados Unidos cuando fundó la American League for Physical Culture en 1929 en Nueva York, fracasó rápidamente cuando trató de organizar eventos urbanos para sus miembros. Después de alquilar un gimnasio y una piscina para una reunión social nudista, los miembros de la liga fueron rápidamente arrestados y empujados a camionetas policiales bajo la atenta mirada de la vecina que había llamado. Se produjeron incidentes similares y los nudistas estadounidenses comenzaron a refugiarse en los mismos teóricos naturistas del campo habían sugerido que evitaran. En caso de que los nudistas se atrevieran a regresar a la ciudad, ya expulsados ​​por redadas policiales en gimnasios y casas particulares, cargos de exposición indecente.

El nudismo estadounidense pasó a la ofensiva, y en 1931 Kurt Barthel, Ilsley Boone, un ministro bautista y un amigo en común, David Livingston, presentaron las pruebas de The Nudist, una revista breve y bastante primitiva que presentaba una imagen desnuda en su portada y copias de recortes de periódicos que cubren las batallas legales de la liga con los tribunales de la ciudad de Nueva York. Claramente fue una buena lectura, y The Nudist pronto tuvo miles de suscriptores que disfrutaron de imágenes sanas, a menudo retocadas, de deportes desnudos, campamentos desnudos y otras hazañas de regreso a la naturaleza junto con extensos tratados sobre la importancia del sol para salud óptima.

Los números originales de The Nudist a menudo presentaban grupos mixtos en sus portadas, evitando cualquier sugerencia de que podría ser una revista de chicas, con los cuerpos agachados o girados de tal manera que cubrieran sus genitales. La implicación era que el nudismo era un asunto serio, con potencial para la diversión, pero una actividad más parecida al trabajo que al ocio. En la portada, por ejemplo, un grupo de nudistas ha caminado hasta la orilla del lago donde se les muestra descansando después de quitarse los zapatos; este no es un simple paseo desde su hotel hasta la playa.

Luego, Barthel amplió las oportunidades de una vida libre y natural en abril de 1932 al comprar una propiedad en Liberty Corner, Nueva Jersey, para establecer Sky Farm, el primer campamento nudista del país y una cooperativa propiedad de sus miembros. Poco después, Boone estableció su propio campamento, Sunshine Park, en Mays Landing, Nueva Jersey, que se convertiría en el ancla de la Costa Este para el nudismo organizado, mientras que su editorial, Sunshine Book Company, publicó The Nudist , estableciéndola como la revista insignia del movimiento.

Con la creación de los campamentos, la revista y la recién constituida International Nudist Conference (INC), el nudismo organizado despegó e inspiró la fundación de clubes y campamentos en todo el país, incluidos Ohio, Michigan, California y Nueva York. En 1933, The Nudist enumeró cuarenta y cuatro clubes y más de trescientos miembros con tarjeta del INC.

Como reflejo del peligro legal de asociar el nudismo y el sexo en la imaginación popular, en 1936, en la Quinta Reunión Anual del INC, celebrada en Valparaiso, Indiana, los miembros eligieron cambiar el nombre de la organización de International Nudist Conference a American Sunbathing Association (ASA) y el título de la revista a Sunshine and Health para distanciarse de la palabra nudista, que había adquirido cada vez más connotaciones erotizadas en la cultura popular. En una declaración publicada, los miembros explicaron que “tan pronto como el movimiento nudista en este país logró fijar la connotación de las palabras nudista y nudismo que estos términos fueron aprovechados por los gerentes de teatro burlesco, las compañías de clubes nocturnos, los teatros de carretera desordenados y los espectáculos secundarios de exposición para promover su propia empresa comercial en el campo de la pornografía comercializada”.

También parece probable que las connotaciones políticas de las palabras International Nudist Conference, con posibles vínculos con cosas extranjeras e izquierdistas, hayan inspirado el cambio de nombre. Ciertamente, es plausible que los términos internacional y conferencia evocaran con demasiada fuerza a organizaciones políticas sujetas al escrutinio del congreso como subversivas, además de evocar la Nacktkultur alemana., que, a mediados de la década de 1930, estaba total e inexactamente asociado con el Tercer Reich. Para 1936, el INC se había esforzado mucho por separarse del nudismo alemán, ya que Hitler había diezmado a los grupos nudistas de ese país debido a su política igualitaria de clase trabajadora izquierdista, reemplazando la cultura física del nudismo socialista con el culto al cuerpo del arrianismo fascista.

Los nudistas estadounidenses pueden haberse distanciado políticamente tanto del fascismo como del socialismo, pero no pudieron eludir el racismo. La ideología nudista estadounidense en la década de 1930 retuvo ecos inquietantes de la eugenesia, con The Nudist publicar ensayos sobre reproducción selectiva, describir cómo las madres nudistas criaron niños más fuertes (debido a la exposición al sol en la primera infancia) o preguntarse «¿podemos desarrollar una raza de superhombres?» Maurice Parmelee, sociólogo, teórico político, fundador de la criminología estadounidense y uno de los primeros en adoptar el nudismo, aunque estaba comprometido con fomentar una sociedad igualitaria que abrazara tanto el feminismo como la igualdad racial, tuvo problemas para reconciliar sus simpatías intelectuales con los conceptos eugenésicos del determinismo biológico y social. evolución sobre la cual publicó y enseñó mientras era miembro de la facultad en la Universidad de Missouri.

En su tratado de 1931, Nudism in Modern Life, Parmelee esbozó su teoría de cómo la práctica generalizada del nudismo (lo que él llamó «gimnosofía») uniría a las personas en todo el mundo y reforzaría los ideales democráticos, igualitarios y humanistas que tanto apreciaba. Al atribuir normas culturales a la raza biológica, una comprensión de la diferencia humana en línea con la teoría de la eugenesia, Parmelee enfatizó que lo que uno consideraba un cuerpo natural o hermoso era subjetivo. Por ejemplo, argumentó que “nuestros estándares e ideales de belleza humana están determinados en gran medida por el tipo humano fundamental, por el tipo racial al que pertenecemos, y para cada sexo por el tipo de sexo. Con respecto a la belleza de estos tipos no puede haber discusión, porque son los tipos a los que estamos acostumbrados y que son naturales y normales para nosotros. Estatuas como la Afrodita de Melos y el Doríforo de Policleto… generalmente se consideran hermosas porque se ajustan o se supone que se ajustan al tipo humano ‘perfecto’, es decir, normal”. Parmelee continúa argumentando que, como resultado de esta subjetividad estética, mientras que el nudismo celebraba la belleza del cuerpo natural, “los rasgos raciales externos, como el color y la forma de los rasgos, suelen ser considerados feos y, a veces, grotescos por otras razas”.

Si bien era un clasicista que defendía los ideales físicos de la belleza blanca y la supremacía de la civilización occidental, también creía que los prejuicios raciales, al mantener a las personas segregadas, se interponían en el camino de una revolución social nudista, lo cual era desafortunado porque “los rasgos raciales que pueden primero parecen ofensivos y feos pronto serán ignorados bajo el uso gimnosófico. Para que el igualitarismo nudista funcione, Parmelee concluyó que «es de gran importancia… que los prejuicios raciales desaparezcan por completo o se reduzcan al mínimo posible». Este, por supuesto, era el truco: el nudismo podía deshacer siglos de racismo al exponer la falacia de que solo había un tipo de cuerpo hermoso: el cuerpo blanco. El problema fue que siglos de racismo fomentaron prejuicios profundamente arraigados, impidieron que personas con cuerpos racialmente diferentes se “acostumbraran a verse desnudos y vestidos”, y reforzaron el cuerpo blanco como un estándar universal de belleza natural. el nudismo podría deshacer siglos de racismo al exponer la falacia de que solo había un tipo de cuerpo hermoso: el cuerpo blanco.

No es de extrañar que Parmelee insistiera en decir que “el prejuicio racial es, de hecho, un problema grave para la gimnasia”.

Los nudistas estadounidenses de la primera mitad del siglo XX generalmente celebraban los cuerpos blancos como más naturales y hermosos que los cuerpos de color, una visión inconsistente con su romanticismo de la desnudez, la salud y la proximidad de los cuerpos indígenas globales a la naturaleza «incivilizada».

Las actitudes raciales conflictivas produjeron tensiones en los campos nudistas estadounidenses entre los miembros que aceptaban la integración racial como un principio central del progresismo del nudismo y los que no, a veces porque tenían puntos de vista racistas y otras veces porque pensaban que la integración racial era políticamente imprudente. Estas posiciones, por supuesto, no eran mutuamente excluyentes. La International Nudist Conference no prohibió explícitamente a las personas de color, ni su declaración de misión las incluyó, afirmando que la membresía estaba abierta a todas las edades y ambos sexos, y no hizo pruebas de política, religión u opinión, siempre que se realicen así para no oscurecer los propósitos de la Liga.

La primera década y media del movimiento nudista hizo que el debate fuera abstracto ya que había pocos nudistas no blancos, pero esto cambiaría tan pronto como terminara la Segunda Guerra Mundial y los nudistas afroamericanos se organizaran y desafiaran la segregación racial en los campamentos.

El llamamiento a la integración se inició en 1944 cuando Sunshine and Health invitó a EJ Samuels, un nudista afroamericano de Los Ángeles a escribir una serie de columnas sobre la política y las experiencias del nudismo negro. Citando ejemplos de visitas placenteras con su esposa a campamentos nudistas que de otro modo serían solo para blancos, Samuels escribió sobre experimentar la igualdad racial entre sus hermanos nudistas blancos mientras esperaba formar su propio campamento nudista integrado que presentaría una membresía sustancialmente más diversa racialmente.

La American Sunbathing Association respondió negándose a admitir miembros afroamericanos y, en cambio, alentó a los nudistas negros a fundar sus propias revistas y campamentos. Samuels respondió rápidamente con el argumento de que las organizaciones nudistas nacionales segregadas eran, al menos, económicamente inviables: “Menos del dos por ciento de toda la población blanca son nudistas. Y los negros, por sí mismos, solo podían mantener unos siete u ocho campamentos en la nación. En cuanto a una revista nudista negra, estaría fuera. Samuels continuó sugiriendo que “todos los nudistas pertenecen a la misma organización nacional. Que los clubes o grupos locales sean libres de ejercer sus prerrogativas en materia de socios. Todos apoyan una revista. En la unión está la fuerza”. mientras recuerda a los lectores de Sunshine and Health de que los soldados negros acababan de luchar en Europa para preservar la democracia mientras los negros del sur luchaban por recuperar los derechos de voto, Samuels imaginó un estilo de vida libre y natural racialmente integrado, preguntando: «¿Por qué no tener cuerpos morenos, blancos y negros bebiendo los beneficios saludables de nuestro hermoso sol?».

La American Sunbathing Association continuó oponiéndose a la integración de la organización y se puso a la defensiva argumentando que eran los nudistas negros quienes deseaban la segregación. En tono de autocomplacencia, un editorial en Sunshine and Health explicó que “a lo largo del interés manifestado recientemente en la organización de grupos de nudistas negros, la American Sunbathing Association ha mantenido una actitud totalmente comprensiva y cooperativa y con gusto continuará haciéndolo. Creemos que los mejores intereses del nudismo y los mejores intereses de los grupos negros se encuentran en la línea de cultivar los grupos negros hasta que sean lo suficientemente fuertes y numerosos para que tengan su propia asociación nacional y posiblemente su propia revista. Hasta ese momento, estamos con ellos y para ellos al cien por cien”.

Algunos miembros de la ASA respaldaron la posición de la organización, argumentando que “la mezcla de razas en campamentos nudistas en este momento podría perjudicar seriamente o complicar la causa del nudismo”, mientras que otros, muchos de los cuales eran ex soldados, lo cuestionaron estridentemente, explicando que “la la negación del hombre blanco de la igualdad a su hermano negro y la renuencia del hombre blanco a practicar los principios de la hermandad son tendencias fascistas”. Por fuertes que sean las críticas, la ASA no cambió su posición hasta principios de la década de 1960, cuando incorporó la afirmación de que “no se puede hacer ninguna prueba de religión, raza, credo o política para juzgar la idoneidad de cualquier solicitante de membresía” en su política oficial. Sin embargo, el daño ya estaba hecho, y un estudio académico de Yale de 1964 tomó nota de cuán pocos cuerpos de color se encontraban en los campamentos nudistas estadounidenses. Hubo algunos, pero no muchos.

Extraído de Free and Natural: Nudity and the American Cult of the Body por Sarah Schrank. Copyright © 2019 por University of Pennsylvania Press. Reimpreso con permiso.

Fuente: laphamsquarterly.org (Texto original en inglés).

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