El día en el que en San Sebastián no hubo frío, pudor ni distancias

Se cumplen 14 años de una imagen insólita entonces y más aún estos días de confinamiento y distancia social mínima, cuando Spencer Tunick fotografió a cientos de guipuzcoanos desnudos en el Kursaal

El 22 de abril de 2006, 1.200 personas se desprendieron de su vergüenza y pudor para acercarse hasta los aledaños del Kursaal de Donostia a posar desnudos ante las cámaras. Una imagen llamativa entonces y más aún hoy, en tiempos de confinamiento contra la pandemia del coronavirus.

Todo formaba parte de la propuesta fotográfica que planteó el artista estadounidense Spencer Tunick, muy conocido entonces por retratar a grandes grupos de personas como Dios les trajo al mundo por rincones de todo el planeta. Una “perfomance” que trajo a San Sebastián hoy hace 14 años.

Los voluntarios que participaron en las fotografías en San Sebastián posaron totalmente desnudos tanto en el interior del palacio de congresos como en la playa de la Zurriola. Un doble desafío al frío y la humedad reinante aquel día que hoy sería triple al añadirse la dificultad de mantener un mínimo de distancia entre los cuerpos participantes.

Así reflejaba aquella experiencia El Diario Vasco en web y papel en un reportaje firmado por Gorka Larrumbide:

Predominaron los hombres, que mostraron un menor pudor que las mujeres. Sorprendieron las familias, que no dudaron en llevar a los pequeños de la casa e incluso, a algún bebé. Abundó el producto donostiarra, pero muchos se acercaron desde Gipuzkoa. Pero, no fueron los únicos. Francia, Inglaterra y Alemania, también estuvieron representados. Casi sin saber muy bien de lo que iba el asunto, los voluntarios penetraban en el auditorio. Sin despojarse aún de sus prendas dieron la bienvenida a Tunick, que informó de la inminencia en la toma de la primera instantánea.

Casi una hora después llegó el gran momento. La imagen era sobrecogedora. Como si de una comuna humana se tratase, el millar de modelos acataba las órdenes de un malhumorado fotógrafo que arremetió contra la prensa al percatarse de su presencia. “I can’t work“, decía enfurecido, momento en el que reporteros y gráficos estuvieron a punto de protagonizar un espantada ante las precarias condiciones para trabajar.

El vestíbulo del cubo grande acogió la realización de las dos primeras fotografías. Tumbados, de espaldas, subiendo, bajando… el neoyorquino trataba de buscar las formas más dispares para conseguir encajar las piezas del inmenso puzzle. El Kursaal retumbó en aplausos cuando Tunick dio por finalizada la primera toma. La segunda, también en el interior del auditorio, fue captada desde la parte superior, que volvió a estar marcada por las suspicacias, pero esta vez de los fotografiados, que corearon al unísono “¡prensa vete ya!” entre gritos y silbidos. Pero los ánimos volvieron pronto a su cauce cuando miembros del equipo de “Caiga Quien Caiga” (Tele 5), decidieron desnudarse, lo que arrancó nuevamente los aplausos, firmando así un contrato de cordialidad entre medios de comunicación y protagonistas. A partir de ahí, todo fluyó con naturalidad.

De riguroso negro, Tunick intentaba coordinar a los asistentes, tarea nada sencilla por el murmullo constante. Con un altavoz daba instrucciones, mientras un ayudante traducía sus palabras al castellano para la comprensión de todos. Cuando más silencio y quietud exigían las tomas, el llanto de un niño rompió el momento mágico.

Desde las 7.30 horas, la lluvia no quiso perderse el espectáculo. Una vez finalizadas las tomas interiores les tocó el turno a las exteriores y más concretamente, a la playa. La temperatura no era la más apropiada para pasear por La Zurriola, pero los intrépidos aventureros quisieron retar a la climatología. Minutos antes, los municipales intentaban sin éxito que paseantes y bañistas abandonaran la playa para preservarles su intimidad. Los surfistas no cedieron, y es que a juzgar por las olas, resultó ser un día fructífero para practicar.

Tunick, subido en una grúa y con altavoz en ristre, guiaba y exigía a los fotografiados su dispersión. Sorprendentemente, la lluvia cesó en el preciso instante en que los más de mil voluntarios tocaron la arena. El frío empezaba a hacer mella entre los asistentes, que no dudaron en golpearse la piel para entrar en calor. Los que asistieron con pareja recurrieron a una práctica menos dolorosa y, sin duda, más placentera: el abrazo.

Tras una primera toma mirando al mar, el fotógrafo pidió que se tumbaran en la arena, situación que no fue del agrado de todos y con la que no dudaron en mostrar su desencanto. Pero fue en balde porque finalmente, cedieron a los requerimientos del fotógrafo. Con la imagen capturada, los nudistas se apresuraban en quitarse la arena pegada, que a buen seguro no estaba precisamente caliente.

Había llegado el momento de despedirse de algunos. Sólo las parejas que quisiesen podrían seguir formando parte de la sesión fotográfica. El escenario continuaba siendo el mismo, pero en este caso, en las rocas del espigón. La temática cambió radicalmente en este último tramo, resultando ser de un cierto tinte erótico; besos y caricias al desnudo al borde del mar. Con todo acabado, los voluntarios no pudieron ocultar su satisfacción. Hoy ya son parte de la historia de Tunick, y sus fotos recorrerán el mundo.

Y así fue. Spencer Tunick seguiría recorriendo el mundo con su cámara y dejando imágenes impactantes de cuerpos desnudos por sus calles. “En mi trabajo trato de usar el cuerpo desnudo en masa como una abstracción y las calles como mi lienzo“, dice el artista. Una de sus últimas grandes “perfomances” tuvo lugar en marzo del año pasado en Valencia y también tuvieron gran repercusión las que ha hecho como protesta a las políticas de Donald Trump.

Galería fotográfica: Cuando Donostia se desnudó ante las cámaras.

Vídeo relacionado: Así fue la sesión de fotografías.

Fuente: diariovasco.com Texto: Xabier Garate.

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Desnud Arte: Spencer Tunick, el fotógrafo de las multitudes.

Desnud Arte: Sofus Madsen

Sofus Madsen (1881-1977) nació en Kristiania, Noruega, hijo de Sofie y Theodor Madsen. La familia se mudó a Bergen cuando Sofus tenía tres años, a Kalmargaten. Allí creció, y allí tuvo quizás su primer encuentro con la escultura. En el barrio, el escultor Hans E. Johannessen tenía su estudio. Sofus lo visitaba a menudo, y tal vez este encuentro temprano con las artes fue primordial en su elección de carrera.

Después de la escuela primaria, Sofus Madsen comenzó en la Escuela Técnica Nocturna de Bergen, donde le enseñaron dibujo a mano alzada para moldes de yeso y retratos de modelos vivos. Uno de los dibujos que hizo después de un molde de yeso de una escultura antigua muestra que ya era un artista experto y que a una edad temprana se familiarizó con los ideales del arte clásico.

Madsen continuó su carrera educativa como aprendiz en la fábrica de rosetas de Ingebrigt Vik y en el taller de tallado en madera, como aprendiz de yesero. En este momento, alrededor de 1900, Vik, el artista detrás de la escultura de Grieg en el parque de la ciudad de Bergen, estaba ocupado y lucrativamente ocupado suministrando tejados, figuras de estuco y figuras de fachadas a una ciudad en crecimiento. En Vik, el joven Madsen aprendió sobre todo un oficio. No recordaba los tres años de Vik con gran placer: había muy poco arte y demasiado trabajo duro.

Madsen no era un artista radical y modernista. El arte clasicista fue su gran fuente de inspiración a lo largo de su vida.

Bergen, Copenhague, Berlín, París, y otra vez y para siempre Bergen, después de 12 años en el extranjero. Las grandes ciudades del continente dieron al joven Madsen diferentes impulsos artísticos: las palabras clave son clasicismo, expresionismo, simbolismo, naturalismo, conceptos que son al menos un buen punto de partida para caracterizar el arte de Madsen.

Las esculturas de Madsen hablan de un artista que dominó la anatomía humana en arcilla desde el principio. Pero su arte es algo más que reflejar el juego muscular debajo de la piel suave. No menos importante, se suponía que el juego de los músculos expresaba los movimientos de la mente. Y el arte de Madsen va más allá de eso: en su arte, él particularmente quería diseñar algo significativo sobre las etapas de la vida, desde la inocencia de la infancia hasta la edad adulta y el amor. Una serie de obras centrales trata sobre la voluntad de vida del hombre, y especialmente del hombre. Esto se expresa en títulos como Liberación, Voluntad y Poder de ruptura.

La representación de Madsen de personas en desnudos más o menos heróicos habla de un artista que buscaba lo común y lo intemporal, elevado por encima de la trivial vida cotidiana y en estrecho contacto con la naturaleza, incluida la naturaleza en el hombre.

Sofus Madsen mantuvo una distancia segura de todas las tendencias modernistas. Siguió un camino tan amplio y seguro en su arte. Si él nunca moldeó tanto la cabeza de Lenin en barro, revolucionario, Madsen no lo fue, ni políticamente ni en las artes. Madsen pertenecía a una generación de artistas para quienes todavía era natural crear esculturas de los dioses de la antigüedad, idealizadas y con todos los atributos, para darles una actualidad en lo contemporáneo. Y en las mejores cosas de Madsen encontramos las empuñaduras inspiradas y las poses significativas que llevan los temas que quería dar forma plástica.

Fuente: Sofus Madsen Sulpturmuseum (texto original en noruego).

A.A.P.N.C. Una breve, pero intensa historia

La breve pero intensa historia de la Asociación de Amigos de la Playa Nudista de Cantarriján (AAPNC) empieza como siempre deberían empezar todas las grandes historias: En una idílica playa nudista, al atardecer de un verano que ya casi llegaba a su fin.

Y es que los últimos años, no habían sido buenos en lo que a nudismo se refiere en la playa de Cantarriján, situada en el granadino municipio costero de La Herradura.

Los nudistas se habían visto relegados a los extremos de la playa y los bañistas textiles habían ocupado todo el resto. La misma historia de siempre en los mismos lugares nudistas de siempre.

Cantarriján siempre había sido una playa de mezcolanza y un lugar ideal para la iniciación al nudismo. Un pequeño vergel salvaje al que sólo acudían unas pocas personas con bañador. Y donde reinaba el respeto mutuo y la libertad de elegir como estar.

Pero poco a poco, las maravillas naturales que ofrecía el paraje, fueron atrayendo a más y más turismo textil. Y el respeto de estos hacia los nudistas, se fue disipando hasta casi hacerlos sentir incómodos y, por último, hacerles buscar otros lugares. Como Adánes y Evas, con hojas de parra, expulsados del paraíso.

Pero unos pocos decidieron resistir en este Edén, cual galos en tiempos del Imperio Romano, y optaron por pedir ayuda a otras asociaciones nudistas que despuntaban en nuestro país. Ayuda, que nunca llegó.

Y así, desde la frustración y la soledad individual, es como empezó todo. Unos inconformistas con la nueva situación se empeñaron en revertirla. Se unieron y así dejaron de estar sólos, iniciando un proyecto común como colectivo. Un proyecto pronudista, claro está.

Se organizaron primero a través de las redes sociales, creando en Facebook un primigenio grupo reservado (que aún existe como recuerdo de esa primera semilla de lo que luego sería la AAPNC) donde compartían sus vivencias, fotos de la playa, organizaban sus reuniones y planificaban sus estrategias para evitar que más nudistas se dieran a la fuga cantarrijana.

Pero llegó un momento en el que el grupo ya no era suficiente para revertir la situación y pusieron una nueva idea sobre la mesa (en éste caso, sobre la toalla): Ya que otras asociaciones no se hacían cargo de su problema…¿Por qué no lo hacían ellos como asociación?

Y eso, precisamente, fue lo que hicieron.

En 2018, nació la Asociación de Amigos de la playa nudista de Cantarriján (AAPNC), como savia nueva de un tejido asociativo nudista ya existente, pero cuya mayoría se había convertido en un exclusivo club social y había perdido su identidad primaria de preservación de la desnudez allá donde ésta peligraba.

Los nudistas cantarrijanos como asociación eran dinámicos, abiertos, plurales y, sobre todo, reivindicativos. Muy reivindicativos.

Se unieron a la Federacion Nacional e Internacional de Naturismo, buscando globalizar su quijotesca lucha contra los gigantes, que en este caso, y en lugar de molinos de viento, eran los bañadores en Cantarriján.

Se preguntaron que querían que fuera AAPNC. Y todos tuvieron muy clara la respuesta: Un colectivo que luchase por fomentar, normalizar y visibilizar el nudismo. Protegiendo y concienciando además sobre el delicado hábitat en el que se ubica su playa; realizando para ello, no sólo toda clase de actividades destinadas a tal fin, sino emprendiendo acciones a través de la distintas Administraciones que regulaban Cantarriján y el Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo.

Y para ello, se marcaron unas directrices muy concretas que debían seguir para conseguir una playa mejor en todos los aspectos: Querían ser lo que toda asociación naturista debería ser y hacer lo que estuviera en sus manos para lograrlo.

Y lo primero que hicieron, fue presentarse oficialmente ante medios de comunicación, administraciones y agentes sociales.

A partir de ahí, iniciaron una importantísima vía de colaboración con el Ayuntamiento de Almuñécar, y sobre todo con el Area de Medio Ambiente del consistorio sexitano.

Se reunieron también con la, por aquel entonces, Delegada de Medio Ambiente en Granada de La Junta de Andalucía y con sus técnicos en la materia, para tratar muchos temas relacionados con Cantarriján, entre ellos la señalización de “enclave nudista” en sus accesos por el Paraje.

Luego siguieron los encuentros con la Mancomunidad de Municipios de Granada, con la concejalía de playas y con el Patronato de Turismo, por el que han llegado a estar presentes en Ferias Internacionales tan importantes como la de Fitur o la de Berlín, llevando así la promoción del nudismo de Cantarriján a cotas nunca vistas.

Gracias a eso, hoy disfrutan de un balizamiento marítimo de protección, tanto para la flora y fauna marina, como para los bañistas. Y además, luce un maravilloso cartel en pleno centro de Almuñécar que anuncia a Cantarriján como lo que siempre ha sido, una “Playa Nudista”.

En Enero de 2020, el Ayuntamiento de Almuñécar les concedió el “Premio Anual de Medio Ambiente”, reconociendo así su trabajo por divulgar, preservar y concienciar sobre la Naturaleza y el Medio natural.

Que una Administración premie a una asociación nudista no es, desgraciadamente, algo muy común en nuestros días.

Y consiguieron lo impensable: que uno de los restaurantes ubicados en la playa, de nombre “La Barraca” contara con una “zona libre” en sus instalaciones para poder estar desnudos.

Los medios de comunicación también han encontrado un filón en ellos. No hay verano que no aparezcan en alguno desde que “Comando Actualidad” de TVE se fijara en ellos y en su amada Cantarriján. Cualquier actividad, acción o propuesta queda reflejada en los medios escritos, en televisiones autonómicas, como Canal Sur, o en distintas emisoras de radio.

Pero ellos opinan que la relación con los “Mas Media” es recíproca, ya que todo esto se traduce en un mayor conocimiento del nudismo para el profano en la materia y en una gran fuente de divulgación de las bondades que ofrece la vida naturista.

Revistas como “El Viajero” de El País, y publicaciones internacionales, como “Condé Nast Traveller”, “H&E Naturism” o la “Britism Naturism Magazine” han publicado diversos reportajes dedicados a la labor de este colectivo.

Cuando empezaron con este proyecto y comenzaron a hacer girar los engranajes de su asociación, los nudistas cantarrijanos ya sabían que era importante fomentar y visibilizar el nudismo, tanto en su playa como fuera de ella, para animar a los nudistas a normalizar esta forma de vida ante aquellos que no la compartían y ante los que todavía veían en la práctica del nudismo algo “inconcebible”.

¿Pero hay algo más natural que la desnudez de nuestro cuerpo? Ellos piensan claramente que no. Que lo que no es natural es tener que vestirse para bañarse. O para tomar el sol. O, simplemente, para compartir actividades en grupo con otras personas.

Y en este sentido, AAPNC ha venido desarrollando, desde sus inicios, muchísimas actividades donde el estar desnudo es la opción protagonista de todas ellas: Una Jornada anual de Encuentro entre nudistas (Ya van a por la tercera edición), talleres y concursos de fotografía, clases de yoga al desnudo, rutas senderistas en las que no hace falta la ropa, jornadas de spa, paseos en barco, la original celebración del “Día Sin Bañador”, donde cambian cerveza por trajes de baño…

Hacen todo lo que se les ocurre y más, sin perder un ápice de su entusiasmo inicial y promoviendo la creatividad en otras asociaciones y colectivos que ahora, les toman como ejemplo de lo que debe ser el nuevo “activismo nudista”.

Y en todo esto ha ayudado su continua presencia en las redes sociales, (Facebook, Twitter, Instagram o Vimeo) y en su página web (www.cantarrijan.com) que está a punto de recibir al visitante número 100.000, en las que innovan con propuestas y promueven la participación de los nudistas de todas partes del planeta, convirtiendo su modus operandi en un estandar de funcionamiento para muchos nudistas, que faltos de un canal de interactuación virtual colectiva en Internet, los han acogido como referencia nacional.

Y ellos, en las redes, hablan de su Cantarriján, de actividades, acciones y del nudismo, pero siempre de una manera liviana y clara para que llegue a todo el mundo. Y eso no significa que lo hagan mejor que aquellas que toman el nudismo como si de un tratado enciclopédico se tratase. En absoluto. Es simplemente, que ellos son así.

El nudismo es libertad, ideología, sentirte a gusto con tu cuerpo, pero también diversión. Y los cantarrijanos le ponen mucho de eso a todo lo que hacen y dicen.

Su historia aún es corta, pero no hay duda de que su andadura va a ser de largo recorrido.

Por lo pronto, los nudistas ya no se recluyen en las esquinas de su playa y, poco a poco, aquellos que se fueron del paraíso van regresando a sus orígenes.

Revertir eso no es nada fácil, pero ellos lo están haciendo posible.

Como dice Ana Frank en una de sus mejores frases: “¡Qué maravilloso es que nadie necesite esperar ni un solo momento antes de comenzar a mejorar el mundo!“.

Y es que, las ideas maravillosas no deberían sentarse en una sala de espera para ponerse en marcha.

Los Amigos de la Playa Nudista de Cantarriján, son el mejor ejemplo de esta gran verdad.

Nota: Haciendo clic sobre cualquiera de las fotografías puedes visualizarlas en sus tamaños originales, algunas en modo “pase de diapositivas”.

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¡Feliz cumpleaños nudista, AAPNC!