Robert Mapplethorpe: retratos, desnudos y erotismo

Fallecido en 1989, el fotógrafo fue autor de una obra audaz y controvertida, que abarcó desde imágenes de celebridades hasta escenas de sadomasoquismo. De familia católica e íntimo amigo de Patti Smith, Mapplethorpe se involucró de cerca con lo que quería mostrar: la desconocida escena under de Nueva York.

Solo tres meses después de la muerte de Robert Mapplethorpe, en marzo de 1989, a los 43 años, su retrospectiva The Perfect Moment aterrizó en Washington D.C. La muestra exhibía 175 fotografías, entre las que se encontraban sus retratos de celebridades del ambiente neoyorquino, algunos bodegones de naturaleza muerta y sus imágenes más polémicas: el Portafolio X, una serie de fotografías que mostraban escenas de sadomasoquismo y homoerotismo. Las imágenes fueron condenadas por el senador republicano Jesse Helms, quien emprendió una campaña contra el apoyo al arte “obsceno” con fondos públicos. La Corcoran Gallery, sede de la muestra, decidió cancelar la exhibición, que contaba con financiamiento estatal. La polémica se reeditó cuando The Perfect Moment llegó al Centro de Arte Contemporáneo de Cincinnati, en marzo de 1990. Grupos conservadores exigieron para que se retirara la muestra y el museo tuvo que enfrentar un juicio por el contenido exhibido. Finalmente, fueron absueltos de los cargos de obscenidad que se les imputaba.

“¿Qué les dirías a esas personas que te acusan de tener una mente sucia?”, pregunta una reportera al fotógrafo, en una escena del documental Mapplethorpe: Look at the pictures (2016). “No sé qué significa eso exactamente. Creo que todos están involucrados de una manera u otra con la sexualidad, así que si crees que el sexo es sucio, todos tienen una mente sucia”, responde Mapplethorpe.

Más allá de las polémicas por su contenido, la obra de Robert Mapplethorpe significó un punto de inflexión en la fotografía contemporánea. “El trabajo de Mapplethorpe y sus significados no son estables ni estáticos, sino que están continuamente abiertos a la reinterpretación a medida que otros artistas ofrecen enfoques alternativos para la creación de imágenes”, explican a Culto Lauren Hinkson y Susan Thompson, curadoras de Implicit Tensions: Mapplethorpe Now, la muestra que el Museo Guggenheim de Nueva York exhibe hasta 2020.

A 30 años de su muerte, el museo revisa la obra del fotógrafo y también cómo su visión “se ha metabolizado en varios puntos a lo largo de las décadas por sus propios contemporáneos, y por una generación más joven de artistas que trabajan hoy”, añaden desde el Guggenheim, institución que en 1993 recibió la donación de 194 obras del fotógrafo, entregadas por la Fundación Robert Mapplethorpe.

Comienzos artísticos

Nacido en Long Island, Nueva York, en 1946, Mapplethorpe fue el el tercero de seis hermanos y creció bajo el rigor de una familia católica. Mientras su madre soñaba con la idea de que Robert se ordenara sacerdote, su padre prefería que incluso estudiara publicidad antes que artes. Finalmente, en 1963 entró al Instituto Pratt, en Brooklyn, donde estudió dibujo, pintura y escultura, artes que exploró mucho antes de involucrarse definitivamente con la fotografía.

En 1969 se fue a vivir con Patti Smith a una habitación en el Hotel Chelsea. Se habían conocido tres años antes, cuando la cantante llegó desde Chicago con la esperanza de empezar una nueva vida en Nueva York. Smith llevaba la dirección de unos amigos donde pensaba alojar, pero en lugar de ellos se encontró con Mapplethorpe. “Entré en la habitación. Había un muchacho dormido encima de una sencilla cama de hierro. Era pálido y delgado, con una oscura mata de pelo rizado. Tenía el torso desnudo y collares de cuentas alrededor del cuello. Me quedé quieta. Él abrió los ojos y sonrió”, recuerda la cantante y poeta en su libro Éramos unos niños (Lumen, 2010), donde relata su relación con Mapplethorpe. Fue el primer encuentro de la pareja, que mantuvo un estrecho vínculo hasta la muerte del fotógrafo, en 1989.

En un principio la producción de Robert eran sobre todo dibujos y collages, pero en el Hotel Chelsea conoció a Sandy Daley, una artista que vivía en la habitación contigua y que lo motivó a explorar en la fotografía con una cámara Polaroid que le prestó. “Fui su primera modelo. Se sentía cómodo conmigo y necesitaba tiempo para definir su técnica”, diría Smith en su libro con el que se adjudicó el National Book Award 2010.

Aquellas polaroids fueron sus primeros trabajos fotográficos. Entrados los años 70, Mapplethorpe ya encontraba su mirada artística y en 1973 montó su primera exposición individual, donde exhibió sus polaroids, que incluían autorretratos y retratos de su círculo cercano. En la medida que adquirió notoriedad, también retrató a las celebridades de la época: Andy Warhol, Debbie Harry, Grace Jones, Isabella Rossellini, David Hockney, entre otros.

Icono del retrato under

Al mismo tiempo que Mapplethorpe se concentraba en la fotografía como su arte definitivo, y por el cual hasta hoy es reconocido, también asumía su homosexualidad. No lo hizo solo en el aspecto personal y sincerándose en su relación con Patti Smith, sino que también como un tema que le interesaba documentar.

Así, a partir de fines de los 70, la fotografía de Mapplethorpe tomó un nuevo rumbo. Fue en esa época cuando comenzó su interés por retratar la escena underground del sadomasoquismo en Nueva York. Visitaba de manera recurrente el Mine Shaft, un club gay ubicado en Manhattan, y también en sus sesiones de estudio incorporó elementos del bondage y S&M. Los cuerpos desnudos, los primeros planos de genitales masculinos, las vestimentas de cuero, las cuerdas y los látigos fueron protagonistas en sus imágenes, las que a pesar de lo explícitas, ganaban sutileza a través del blanco y negro. Lo que Mapplethorpe buscaba a través de sus fotografías era borrar el límite entre lo que se consideraba pornográfico y el arte. “Estoy buscando lo inesperado. Estoy buscando cosas que nunca antes había visto… Estaba en condiciones de tomar esas fotos. Sentí la obligación de hacerlas”, dijo en 1988 en entrevista con ARTnews.

Probablemente fue en la etapa más elogiada de su carrera artística cuando a Mapplethorpe comenzaron a perseguirlo dos cosas. En 1986 fue diagnosticado de Sida, lo que lo llevó a acelerar su producción artística de los últimos años. A su vez, se preocupó de custodiar su legado artístico y trabajó en la creación de la Fundación Robert Mapplethorpe, la que, además de difundir su obra, financia investigación médica para la cura del VIH y Sida. Por otro lado, su gran retrospectiva The Perfect Moment, que giraría por Filadelfia, Chicago, Washington DC, Hartford, Berkeley, Cincinnati y Boston, entre 1989 y 1990, fue objeto de críticas y debate por el contenido explícito de las fotografías, polémica que llegó al Congreso. Sin duda, tanto antes como después de su muerte, la obra de Mapplethorpe conmocionó a Estados Unidos.

“¡Look at the pictures!”, decía en 1989 el senador y líder del movimiento conservador Jesse Helms, mientras mostraba las fotografías más explícitas de Mapplethorpe en el Congreso. El episodio de Helms fue de alguna forma la cara política de las críticas que cayeron sobre la obra de Mapplethorpe, a quien describía como un “conocido homosexual que murió de Sida y que promovió la homosexualidad”. La polémica causó la cancelación de la muestra en Washington.

La muestra que ahora presenta el Guggenheim explora, además, cómo el legado de Mapplethorpe se ha reflejado en fotógrafos como Rotimi Fani-Kayode (Nigeria), Lyle Ashton Harris (EEUU), Glenn Ligon (EEUU), Zanele Muholi (Sudáfrica), Catherine Opie (EEUU) y Paul Mpagi Sepuya (EEUU). “La muestra mapea cómo estos artistas han reclamado, rechazado, polemizado y trazado críticamente las implicaciones y la dinámica de poder de las imágenes de Mapplethorpe, proporcionando perspectivas nuevas y matizadas sobre la identidad y la diferencia”, explican desde el museo.

Provocativo y audaz, a 30 años de su muerte, la obra de Mapplethorpe está viva.

Fuente: culto.latercera.com Texto: Paula Valles.

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Desnud Arte: Gerhard Riebicke

Gerhard Riebicke (1878-1957) era un artista alemán conocido por sus fotografías de desnudos de personas dedicadas a actividades deportivas. Sus fotografías en blanco y negro resaltaban las muchas formas en que el cuerpo podía moverse a través de imágenes de hombres y mujeres bailando, luchando y corriendo. Sin embargo, sobre todo, el trabajo del artista idealizó la salud y la belleza en la Europa postindustrial al mostrar imágenes románticas de mujeres elegantes y hombres musculosos.

Las imágenes ofrecían un contraste con el estilo de vida irremediablemente alienado que la gente enfrentaba en todo el mundo industrializado. Los problemas eran los mismos en aquel entonces y también las ideas de cambio: el eco-movimiento, la liberación sexual y la salud otorgada por la naturaleza no son descubrimientos de la contracultura de los años sesenta, estas ideas están profundamente arraigadas en la historia cultural europea.

Nacido el 6 de febrero de 1878 en Lausitz, Alemania, Riebicke pasó la mayor parte de su infancia en Suiza, y más tarde estudió en la Universidad de Tübingen. Después de completar sus estudios, Riebicke trabajó temporalmente como fotógrafo de prensa en Berlín hasta que abandonó su carrera en el periodismo para dedicarse al arte.

Su amigo cercano, el maestro Adolf Koch, invitó más tarde a Riebecke a trabajar en la Escuela de Educación y Nudismo, donde tomó muchas de sus fotografías más conocidas. Durante todo el régimen nazi, Riebicke trabajó principalmente en fotografía deportiva y apareció en varias publicaciones contemporáneas, pero finalmente fue objeto de censura por parte del Tercer Reich. Riebicke murió en 1957 en Berlín, Alemania.

Fuentes: doorofperception y Naturismo Perú ANNLI.

Nota: Haciendo clic sobre cualquiera de las fotografías puedes visualizarlas en sus tamaños originales, en modo “pase de diapositivas”.

Hoy se cumplen 17 años desde que Spencer Tunick desnudó a Chile

El 30 de junio de 2002 el fotógrafo Spencer Tunick llegó a Chile, para protagonizar un hecho que provocó un gran revuelo en un país que era mucho más conservador que hoy.

Fueron más de cuatro mil personas las que se expusieron al frío y se congregaron en el Parque Forestal de Santiago con el único objetivo de posar desnudos frente al lente del fotógrafo norteamericano, aunque también muchos planteaban que su objetivo era ser libres.

Recientemente falleció una de las modelos de dicha oportunidad, María Cristina Fuentes, quien con más de 70 años se desnudó en plena calle y recordó que había sido torturada durante el Gobierno Militar, y por eso para ella tenía un gran significado.

En 2012 el artista volvió a Chile, aunque como turista. En esa ocasión dijo haber sentido una necesidad personal de retornar a Chile a 10 años de la icónica fotografía.

“Pensé, como persona, en volver silenciosamente a Chile y sentir el país de nuevo. Ver la ubicación y recordarla personalmente. Así que es un viaje personal para mí. creo que la cosa más emotiva que un artista puede hacer es volver a un país en el que algo especial sucedió. Donde fui el catalizador para que la gente apreciara sus cuerpos en público en un nivel masivo”, sostuvo.

Consultado por la posibilidad de repetir ese momento, indicó que no existen los recursos necesarios para concretar algo así.

Fuente: radioagricultura.cl Texto: Karina Albornoz

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Amelia Allen – Naked Britain

El nuevo libro de la fotógrafa Amelia Allen, Naked Britain, es una exploración del cuerpo humano, con un enfoque en el creciente movimiento naturista del Reino Unido. Con la fotografía de moda publicada en revistas como Vogue, Tatler y Vanity Fair, y clientes como Matches Fashion, Hermès y Temperley London, el último esfuerzo creativo de Allen puede parecer un poco atípico. Pero su formación en moda es, de hecho, lo que la llevó a su nuevo proyecto.

He pasado la mayor parte de mi carrera fotografiando modelos convencionalmente bellas y estéticamente agradables que están acostumbradas a mostrar ropa”, le dice a R29. “Todo lo relacionado con esto tiene que ver con la imagen corporal y tener que mirar de cierta manera para adaptarse a una construcción social específica de lo que se ve como bello. Creciendo hoy, a través de una época políticamente dinámica, donde los derechos de las mujeres son un gran problema, quería crear un proyecto que tomara la liberación y la libertad de imagen corporal en el centro de atención. Quería fotografiar una comunidad que representaba la igualdad en la imagen corporal, la apariencia, la sexualidad y el género. Sentí un impulso desesperado por fotografiar a otro lado de la sociedad, y experimentar algo alejado de la moda, pero algo que todavía se centra mucho en la belleza del cuerpo humano. El naturismo era perfecto para esto”.

La primera incursión de Amelia en el naturismo fue asistir a un día de vestimenta opcional en un club de miembros en Buckinghamshire. Conoció a una familia que la invitó a un picnic y un chapuzón nudista, antes de presentarla a la comunidad en general. Tres años después, siguen siendo amigos.“La primera experiencia fue bastante desalentadora y todo se acumula en tu cabeza, pero solo tienes que tratarlo con normalidad: una vez que te quites la ropa, eres libre. Es muy divertido, muy refrescante y liberador”, dice ella. “Hay algo sobre deambular por un lugar donde normalmente no estarías desnudo, como un jardín; me encantó. Me tomó un tiempo acostumbrarme, pero no solo estaba tratando de aprender sobre esta forma de vida a través de mi fotografía, sino también para crecer personalmente. Salir de mi zona de confort y mirar mi propia relación con mi cuerpo y mi actitud ante la desnudez”.

Entonces, ¿qué aprendió ella? “Muchos dijeron que una de las razones por las que les gustaba participar en la comunidad naturista era que podían ser ellos mismos, alejados de la vida corriente y eliminar todos esos estereotipos y estados de la ropa”, explica. “Estar desnudo significa que eres un lienzo en blanco y para algunos, eres anónimo”. ¿Son más felices en su propia piel que el resto de la sociedad, o tienen problemas como el resto de nosotros? “Creo que ambos. Son más autoaceptables, porque se dan cuenta de que hay más en la vida que su apariencia. Creo que todos tienen una opinión sobre su propio cuerpo y eso no cambia a lo largo de su vida. Se sienten más cómodos y relajados al estar desnudos y bajo mucha menos presión que entre la sociedad vestida”.

Estamos más abiertos que nunca sobre nuestra sexualidad e identidad de género, con clubes de sexo y poliamorosos cada vez más ampliamente aceptados, pero la desnudez a menudo se considera crasa. “Es bastante gracioso que ese sea el caso, y que el sexo casual y los clubes de pago son tan normales para muchos, pero la desnudez sin sexualidad se considera desagradable”, señala Amelia. ¿Eso es porque las personas que toman el sol en topless o amamantan en público no encajan en la idea de la sociedad de una idea estéticamente agradable de imagen corporal? “Parece haber un doble estándar: está bien estar desnudo si es por placer sexual u observación, o para una publicación, pero no está bien para la libertad y la liberación de la misma”, resalta.

¿Piensa que las actitudes están cambiando? “Creo que sí. Las modelos de tallas grandes ayudan a muchas mujeres jóvenes que no son del estandar de un modelo de pasarela. Soy una fotógrafa de moda y un tamaño 14, y eso está bien. Sin embargo, siguen siendo hermosas, por lo que ayuda a las mujeres jóvenes en las redes sociales pero no cambia las actitudes hacia todos los tipos de cuerpos y edades”, dice. “Creo que es importante reconocer que las campañas publicitarias y las redes sociales no son percepciones honestas de la realidad”.

A pesar de nuestros mejores esfuerzos, todos tenemos prejuicios inconscientes hacia los cuerpos gracias al incesante bombardeo mediático de imágenes inalcanzables, inaccesibles y excesivamente sexualizadas. A menudo se necesita mucho trabajo para amar a su propio cuerpo y no fijar otros como el epítome de la perfección. Las fotografías de Amelia sobre los naturistas, libres de autoconciencia y juicio, alientan a hacer justamente eso: apreciar el cuerpo por la maravilla que es.

Fuente: Refinery29.uk (texto original en inglés).

Más información, exposiciones, porfolios, libros, biografía, etc. en su website: Amelia Allen.

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